El documento confirma que de un total de 80 docentes en plantilla, veintiún solicitaron y consiguieron un cambio de destino, y otros doce no lo lograron; además, dieciséis de los dieciocho que se incorporarán el próximo curso lo harán sin puntuación
El sindicato considera que esa elevada rotación es prueba del inadecuado clima laboral que reina en el centro, y exige a la Consejería de Educación que «asuma responsabilidades» y adopte «medidas reales» para atajar el problema

Ha llegado el 19 de junio de 2026… ¡El gran día para miles de alumnos de Asturias! Sinónimo del fin del curso académico, del inicio de las ansiadas vacaciones de verano, del arranque de un largo periodo de relax… Claro, que esa paz no parece haber llegado todavía al IES Roces, envuelto, desde comienzos de este curso que acaba hoy, en la polémica por el malestar de un porcentaje del equipo docente con la conducta, decisiones, trato y proyecto educativo de la dirección. Y, tras varias semanas de silencio, el Sindicato Unitario y Autónomo de Trabajadores de la Enseñanza de Asturias (SUATEA) ha vuelto a alzar la voz para denunciar la situación. Lo ha hecho valiéndose, en este caso, de una nueva munición: los datos del último concurso de traslados, publicados en mayo y que, reflejando como reflejan una alta rotación entre los docentes, demostrarían el «grave deterioro laboral y organizativo» del que la organización lleva alertando. Un escenario para cuya solución han vuelto a pedir a la Consejería de Educación medidas efectivas y, sobre todo, inmediatas.
«Más del 40% del profesorado del IES Roces desea abandonar el centro por el clima laboral», arranca el escrito remitido a los medios por SUATEA, una afirmación cimentada en el contenido del citado concurso. Según los resultados del mismo, de los 80 profesionales que integran la plantilla, veintiuno solicitaron el traslado a otros centros, y les fue concedido; a ellos habría que sumar a otros doce que, pese a pedirlo, no lo lograron, y deberán continuar como parte del cuadro docente. En este punto, es importante precisar que el documento no aclara los motivos de tales solicitudes de traslado, aunque SUATEA no duda de que muchas de ellas beben de ese empeoramiento del ambiente. Y, siempre en opinión del sindicato, la cuestión se hará extensible a las próximas incorporaciones; de los dieciocho profesores que comenzarán a trabajar en el IES Roces el curso que viene, un total de dieciséis carecen de puntos. «Esto evidencia, creemos, que el centro no está siendo elegido de forma preferente por profesorado con margen real de elección, sino que recibe principalmente a docentes que acaban de obtener plaza, y que tienen menos posibilidades de optar a otros destinos», teorizan en SUATEA.
Sea cierto, o no, el asunto ya ha sido puesto en conocimiento del Comité de Seguridad y Salud Laboral, a fin de que sea tenido en cuenta en el seguimiento periódico que se hace del centro para identificar focos de riesgo psicosocial. Por su parte, para la entidad sindical esa alta rotación es una gota más en un paso que ya se llenó considerablemente cuando, a finales del año pasado, hasta 35 exdocentes «hicieron público su apoyo a las denuncias sindicales sobre el estilo directivo autoritario, la falta de apoyo al profesorado, la imposición de metodologías de trabajo, la sobrecarga burocrática y la inestabilidad de la plantilla». A mayores, en noviembre una votación en la concurrieron los profesionales en activo, convocada por la propia dirección, se saldó con una suerte de ‘suspenso’ a la labor de la dirección. En la práctica, todo lo anterior motivó la intervención del Servicio de Inspección Educativa; sin embargo, en SUATEA ponen en tela de juicio la labor de ese organismo. «Su papel no está siendo percibido como realmente mediador, proactivo ni orientado a resolver conflictos enquistados en los centros», afea el sindicato. De ahí que reclame a Educación que «asuma su responsabilidad y adopte medidas reales para reconducir la situación, garantizar un clima laboral saludable, proteger la salud del profesorado y reforzar los mecanismos de participación».