El sindicato Jucil alerta de vacantes sin cubrir, patrullas bajo mínimos y una situación que califica de crítica

La Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil) ha denunciado este viernes la grave situación de falta de personal que atraviesa el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en Asturias, una circunstancia que, según advierte, está comprometiendo la vigilancia y protección del medio natural en un momento especialmente delicado por el aumento de los incendios forestales.
En una nota de prensa, la organización asegura que la unidad especializada opera actualmente “bajo mínimos críticos”. De una plantilla teórica de 60 efectivos asignados a la Comandancia de Asturias, alrededor de un 20% de los agentes no se encuentran en servicio debido a bajas de larga duración, retiros, ascensos y vacantes que continúan sin cubrirse.
Jucil considera que esta situación está provocando un deterioro progresivo de la capacidad operativa del Seprona. Según explica, patrullas que deberían estar integradas, como mínimo, por un cabo y tres guardias civiles se encuentran en algunos casos sin personal suficiente o incluso desiertas. La asociación añade que la situación en los puestos territoriales de la Guardia Civil “roza el colapso”.
La organización pone el foco especialmente en las zonas rurales, donde algunos equipos cuentan únicamente con un agente en activo o, en el mejor de los casos, con dos efectivos. Además, sostiene que las dificultades también afectan a las principales ciudades del Principado. Como ejemplo, señala que el equipo del Seprona de Gijón dispone actualmente de un solo guardia civil y que la comandancia de Oviedo carece de un teniente al mando, por lo que la responsabilidad recae sobre un subteniente.
Desde Jucil recuerdan que el Seprona, creado en 1988, desempeña funciones esenciales para la protección del entorno natural, entre ellas la lucha contra el furtivismo, la vigilancia de la actividad cinegética y pesquera, la protección del suelo y la investigación y prevención de incendios forestales. Sin embargo, advierten de que la escasez de efectivos está obligando a muchos agentes a asumir tareas administrativas, reduciendo su presencia sobre el terreno.
La denuncia coincide con un contexto especialmente preocupante en materia de incendios forestales. Según los datos aportados por la asociación, durante 2025 ardieron en Asturias un total de 7.958 hectáreas, lo que supone un incremento del 84,8% respecto al año anterior y el peor registro desde 2020. Lejos de remitir, la tendencia continúa este año, ya que durante el primer cuatrimestre de 2026 las llamas han afectado a 4.767 hectáreas, con importantes consecuencias para la biodiversidad y los ecosistemas del monte asturiano.
El secretario provincial de Jucil en Asturias, Roberto Estrada, ha criticado la “pasividad” de la Administración ante esta situación. “El año pasado vivimos una auténtica catástrofe con casi 8.000 hectáreas calcinadas, y este año el ritmo es escalofriante”, afirmó.
Estrada también reclamó una actuación inmediata de las autoridades para reforzar la plantilla. “Es una hipocresía absoluta presumir de turismo y descuidar el motor que lo genera. Exigimos que las plazas vacantes se cubran de inmediato”, señaló.
Por ello, Jucil reclama al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Guardia Civil la puesta en marcha de un plan de choque urgente que permita cubrir las vacantes existentes, reducir la carga burocrática que soportan los agentes y mejorar sus condiciones laborales. La asociación sostiene que la protección del medio ambiente en Asturias constituye una cuestión estratégica tanto desde el punto de vista ecológico como económico y que requiere de un Seprona “justamente retribuido, reconocido y con el respaldo operativo necesario”.