Efectivos del cuerpo tuvieron que realizar hasta tres operativos en los bosques y montañas de la región, para auxiliar a excursionistas por caídas o desorientaciones; afortunadamente, ninguno de los casos revistió gravedad

¿Saben eso que dicen de que los domingos son días de tranquilidad y descanso, de relax y asueto, de pereza máxima y de recarga de energías de cara a la semana que está a punto de comenzar? Buen, pues… No. Para el Servicio de Bomberos del Principado, al menos, no. Y es que la jornada de ayer resultó de lo más intensa para dichos profesionales, que se vieron implicados en hasta tres operativos registrados en distintos puntos de la geografía asturiana; dos de ellos, helitransportados. La buena suerte quiso que ninguno de ellos revistiese gravedad para sus protagonistas -siete en total-, aunque sí exigió a los rescatistas que se empleasen a fondo. Toda una promesa para este verano que, oficialmente, acaba de arrancar.
De esos tres incidentes, el primero se producía a primera hora de la tarde; concretamente, el aviso se recibió a las 15.52, y en él se indicaba al Servicio de Emergencias de Asturias (SEPA) que tres excursionistas se habían desorientado mientras realizaban una ruta entre Pelúgano y Peña Mea, en Aller. Sin agua, agotados e incapaces de encontrar el trazado del que se habían alejado, a los afectados no les quedó más remedio que pedir ayuda, y esta última llegó a bordo de un helicóptero medicalizado, cuyos tripulantes, tras atender a los senderistas, les dejaron sanos y salvos en el collado de Pelúgano. Un suceso muy similar al acontecido más avanzada la jornada, a las 19.19, en Fonbermeja, en el concejo de Laviana; allí, otros tres excursionistas se habían apartado de la senda y, completamente perdidos y sin fuerzas, se veían incapaces de volver sobre sus pasos. Como en el caso previo, el ‘ángel de la guarda’ fue el soporte aéreo del SEPA, que trasladó a las víctimas a Soto de Lorio, depositándolas allí sin mayores incidentes a las 21.13. horas.
Los dos hechos relatados hasta ahora podrían quedarse en el terreno de lo anecdótico. Sin embargo, el tercer operativo desarrollado ayer por los Bomberos del Principado fue un tanto más serio. A las 19.02 el Centro de Coordinación de Emergencias recibía la notificación de que un hombre había sufrido una caída mientras transitaba por una pista forestal sin acceso ubicada en Cerecea, en el término municipal de Piloña, sin tener capacidad para salir de allí por sus propios medios. A primera vista, todo indicaba que había sido víctima de un golpe de calor. Fue necesario que los rescatistas descendiesen varios metros hasta alcanzar el lugar exacto en el que se hallaba el afectado, al cual portearon hasta un punto en el que pudo ser embarcado en una ambulancia. El sujeto fue trasladado al Hospital de Arriondas, para recibir la atención médica pertinente, aunque no ha trascendido que su estado sea grave.