La polifacética artista alcanzó los sesenta arropada por un público que bailó, cantó, gritó y la ovacionó a pleno pulmón, culminando un domingo que hizo las veces de ecuador de un programa festivo que no terminará hasta el miércoles

Tiene a sus defensores, tiene a sus detractores… Y, gracias a unos y a otros, que son legión en ambos casos, Leticia Sabater también tiene reservado un lugar destacado en la historia cultural y musical de este país. Al fin y al cabo, ¿cuántos pueden decir que jamás han oído, como mínimo, hablar de ella? Desde luego hoy, en La Calzada, nadie. Desplegando todo el peculiar talento que la ha hecho amada y odiada por igual, la polifacética artista se adueñó ayer del escenario instalado en la playa de El Arbeyal, y ofreció el más esperado de los conciertos del programa festivo que por San Juan confeccionó la Asociación Vecinal ‘Alfonso Camín’. Fueron horas de temas propios y versiones, de cánticos y bailes desenfrenados, del cariño incondicional mostrado por un público entregado… Y de unas cuantas sorpresas. Porque la barcelonesa cumplió el domingo sesenta años, una efeméride digna de ser celebrada que sus incondicionales reconocieron coreando ‘Si antes te hubiera conocido’, de Karol G, y tras haber obsequiado a Sabater con una tarta. Nada faltó.
«Ha sido el cumpleaños más emocionante de toda mi vida», aseguró la artista al término de una actuación que abarrotó el arenal. Sí, han leído bien… ‘Abarrotó’, con todas sus letras. Jóvenes, y adultos, familias con niños pequeños, grupos de adolescentes, personas de edades avanzadas… Con El Arbeyal lleno hasta su límite, la gran protagonista de la velada interpretó algunas de sus canciones más reconocidas, como ‘Toma pepinazo’ o ‘La salchipapa’, intercalándolas con covers de terceros creadores -como la mencionada Karol G-, pero no sin antes haberse encontrado en el escenario con la tarta elaborada para la ocasión. «No me lo esperaba, y me ha hecho muchísima, muchísima ilusión», admitió Sabater al término del espectáculo, a través de sus redes sociales. Deshaciéndose en muestras de gratitud hacia los organizadores del concierto y los vecinos del lugar, la catalana no dudó en calificar la experiencia de «increíble», y se despidió, hasta un posible próximo regreso, «con el corazón y el alma llenos de amor y cariño vuestros, asturianos». Su testigo sobre el escenario lo recogerá esta noche la orquesta Cuarta Calle, y mañana, el grupo Galilea.