El intento de acceder al CMX de dicha entidad, simpatizante de Vox, fue tumbado por su «discurso discriminatorio», logrando el único apoyo de Nuevas Generaciones del PP; sí se integraron Foro Joven y las asociaciones Altavoz y Judo Norte

Ha pasado año y medio desde que, en enero de 2024, Yurena Sabio Suárez, en representación de Estudiantes Progresistas, asumiese la presidencia del Conseyu de Mocedá de Xixón (CMX), recogiendo el testigo dejado por su predecesora, Aridane Cuevas. Tiempo más que suficiente para conocer los detalles de su proyecto, observar su aplicación empírica, realizar los ajustes necesarios… Y decidir si se desea que esa línea continúe en el futuro, o no. Este jueves los integrantes del CMX decidieron sobre esa última cuestión, y el resultado no deja lugar a dudas. Tras una votación celebrada en la Antigua Escuela de Comercio, que se saldó con unanimidad, los treinta electores decidieron que Yurena Sabio continúe al frente de un Conseyu que, además, encarará el ciclo venidero ampliado, al contar con tres nuevas entidades: Foro Asturias Joven -la rama juvenil del partido político Foro- y las asociaciones Altavoz y Judo Norte. Fue el más destacado avance de una sesión, la de ayer, marcada por cierta tensión derivada del intento de Jóvenes Conservadores, próxima a Vox, de integrarse en el CMX, descartado por unos votantes que rechazaron de todo punto sus valores fundacionales.
«Estoy contentísima, la verdad; cierro un mandato muy trabajado, pero muy positivo, y encaro el que viene con la misma ilusión», reconoce, emocionada, Sabio, particularmente feliz por esa entrada de las tres nuevas organizaciones, que eleva a cinco el total de incorporaciones durante el mandado recién acabado. Algo que, declara Sabio a este diario, «hacía mucho tiempo que no pasaba, y demuestra que la juventud sí quiere participar y tomar decisiones que influyan en su comunidad». Quizá haya tenido que ver en eso el catálogo de logros obtenidos desde su llegada a la presidencia; al fin y al cabo, han sido dos años -largos- en los que se ha potenciado la presencia en redes sociales, y en los que se han implementado o potenciado iniciativas como la aplaudida ‘Aquí no hay quien viva’, o el intercambio de libros de texto. Pero, sobre todo, Sabio valora la conexión lograda entre las diferentes entidades que integran el Conseyu. «Todos estamos más a una que nunca, pese a las diferencias; es algo importantísimo que hemos podido recuperar», reflexiona. Prueba de ello es que su secretario, Arturo Chamorro, procede de la Asociación Jugger, y su tesorero, Alejandro Barrera, de la Liga de la Diversidad.

La única nota sombría de la Asamblea Extraordinaria celebrada ayer fue la mencionada polémica en torno al frustrado intento de entrada en el CMX de Jóvenes Conservadores. Según múltiples testigos presentes, sus representantes afirmaron pretender «terminar con el monopolio moral de la izquierda». Por sí sola, esa aseveración podría no haber supuesto ningún inconveniente -máxime teniendo en cuenta que cualquier inclusión depende de una votación democrática-; los problemas llegaron durante las preguntas formuladas a las cuatro asociaciones aspirantes, a fin de exponer ante los electores si realmente estaban alineadas con los valores del Conseyu. Las respuestas dadas por Jóvenes Conservadores fueron consideradas propias de un «discurso discriminatorio», especialmente en materia de inmigración, razón por la cual una abrumadora mayoría votó en contra de su integración; de hecho, solo Nuevas Generaciones del PP les dio apoyo.
Como respuesta, dos de los portavoces de la asociación, junto con la edil de Vox Sara Álvarez Rouco, han aparecido en un vídeo publicado en las redes sociales del partido -en el que se muestra de fondo la sede de la Oficina de Juventud, no la del CMX– afirmando que, pese a que el Conseyu «recibe 200.000 de los impuestos» de los gijoneses, «no se dejó formar parte a una asociación de jóvenes conservadores», lo que, a su parecer, no deja de ser «una vergüenza». En la práctica, como ya se ha dicho, que el cerrarle la puerta a la entidad en cuestión no fue una decisión unilateral de la directiva, entrante o saliente, sino el fruto de un proceso de votación en el que el grueso de los integrantes del CMX expresaron su rechazo a que Jóvenes Conservadores tuviese cabida en él.