La víctima, un vecino de Gijón de 37 años, murió en el acto mientras miles de aficionados seguían la competición

La tragedia golpeó este sábado al automovilismo asturiano. Un hombre de 37 años y vecino de Gijón falleció tras ser arrollado por un vehículo participante en el VIII Rallysprint de Carreño, después de que el coche sufriera una salida de pista durante el desarrollo de la competición. El suceso provocó la inmediata suspensión de la prueba y ha dejado consternados tanto a organizadores como a aficionados y participantes.
El accidente se produjo poco antes de las 13.30 horas en un tramo situado en el kilómetro 6 de la carretera CE-2, uno de los recorridos por los que discurría la prueba automovilística organizada por la Escudería Candás Competición. Según la información facilitada por las autoridades, el vehículo de competición perdió el control por causas que todavía se investigan y terminó saliéndose de la calzada, alcanzando a un espectador que se encontraba siguiendo la carrera.
Como consecuencia del fuerte impacto, el aficionado sufrió heridas de extrema gravedad que le causaron la muerte en el mismo lugar del accidente. La noticia se extendió rápidamente entre los asistentes, generando momentos de enorme tensión y conmoción en el entorno del rally.
Además de la víctima mortal, el siniestro también dejó heridos a los dos ocupantes del coche implicado. Tanto el piloto como la copiloto resultaron lesionados y tuvieron que ser evacuados al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde fueron atendidos por los servicios sanitarios. Por el momento no han trascendido detalles sobre la gravedad exacta de sus lesiones.
Hasta el lugar del accidente se desplazaron varias patrullas del Sector de Tráfico de Asturias de la Guardia Civil, así como efectivos especializados de la Unidad de Investigación de Siniestros Viales (UNIS). Los agentes se encargaron de asegurar la zona y recopilar todas las pruebas necesarias para esclarecer las circunstancias que rodearon el accidente.
La investigación abierta tratará de determinar qué provocó la pérdida de control del vehículo y analizará todos los factores que pudieron influir en el desenlace, desde las condiciones del trazado hasta la ubicación exacta del espectador en el momento del impacto.
Tras confirmarse el fallecimiento del aficionado, la Federación de Automovilismo del Principado de Asturias (FAPA) anunció la cancelación inmediata del VIII Rallysprint de Carreño. La decisión fue adoptada como muestra de respeto hacia la víctima y sus familiares, poniendo fin a una jornada que estaba llamada a ser una fiesta del motor y que terminó convertida en una de las más tristes que se recuerdan en el automovilismo regional.
La noticia ha causado una profunda conmoción en el mundo del motor asturiano, donde el Rallysprint de Carreño es una de las citas más seguidas por los aficionados. Numerosos mensajes de condolencia comenzaron a multiplicarse durante la tarde en redes sociales, mostrando el apoyo a la familia del fallecido y a todas las personas afectadas por el suceso.
Por su parte, la Escudería Candás Competición, organizadora de la prueba, emitió un comunicado expresando su dolor por lo ocurrido. A través de sus redes sociales, trasladó su pésame y reconoció la dureza del momento para toda la familia del automovilismo.
«Lamentamos profundamente el hecho sucedido hoy en nuestra prueba. Podemos estar orgullosos de trabajar en pro de este deporte y su afición, pero hechos como el de hoy son duros de asimilar», señalaron desde la organización.
El accidente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en las competiciones automovilísticas, especialmente en aquellas que se desarrollan en carreteras abiertas al entorno natural y que congregan a miles de espectadores a lo largo de los tramos. Aunque las pruebas cuentan con estrictos protocolos de seguridad y zonas delimitadas para el público, la velocidad de los vehículos y la imprevisibilidad de determinados incidentes convierten estos eventos en escenarios donde el riesgo nunca desaparece por completo.
Mientras continúa la investigación para esclarecer lo sucedido, el automovilismo asturiano llora la pérdida de un aficionado que acudió a disfrutar de una de sus grandes pasiones y encontró un fatal desenlace en una jornada marcada para siempre por la tragedia.