
Presentador, cantante, organizador, vendedor de pisos… Laude Martínez habla de su vida con el humor y la naturalidad que le han convertido en uno de los rostros más queridos de Asturias

José Laudelino Martínez Fernández, más conocido como Laude Martínez, se dedica «a lo que le llamen», como él mismo dice. Es como un hombre orquesta, pero con acompañamiento. Hace televisión, presentaciones, canta, dirige el Concierto de Canción Asturiana, vende pisos… Hoy presenta, para la productora Videoimagen, que tiene los derechos audiovisuales, el Festival Aéreo de Gijón.
¡Madre mía! Tiene nombre de conde o marqués…
¡Sí, oh!
Explique un poco qué es.
Soy autónomo. (Risas).
Pues está fastidiado.
¡Bueno! Como no estudié…
¡Ya!
Es que estudié mal. (Con cara de pensar en alto). Tenía que haber hecho una carreruca corta, pero no me llamó ni Dios ni la Virgen de Covadonga. (Risas).
Es creyente.
Llevo en el teléfono una foto de la Virgen de Covadonga de la capilla de la plaza del Bibio, la que cuidaba la fallecida y querida Loli, la guardesa.
Es taurino.
Sí, y ni entro ni salgo en conflictos porque no soy anti nada. He de decir que durante la Feria de Begoña lo paso mejor por la mañana.
¿Por qué?
Porque voy al corral a ver el sorteo, entro en la plaza… Yo soy taurino porque soy animalista. Ye una cultura que me gusta y aquí tengo grandísimos amigos, como, por poner un ejemplo, Josechu Mendoza, de la peña Dávila Miura, y Manfredo.
Dice «de aquí» porque es de Oviedo…
No, señora, en eso soy global. Soy de Mieres, tengo el terruñu en Morcín, vivo en Oviedo y veraneo en Gijón. A Avilés también voy, ¡eh!
Y se dedica…
A lo que me llamen.
(Risas). Y si lo llaman para hacer un striptease…
(Más risas). No creo que la Virgen me ayude tampoco en eso… No tengo un cuerpo excesivamente vistosu, no.
¡Vamos a dejar lo del cuerpo pa prau! Yo, por ejemplo, ¿para qué lo puedo llamar?
A ver, mire. Yo dirijo el Concierto de Canción Asturiana, ayudo a organizar coses en Gascona, en el Bulevar de la Sidra… El otro día presenté una subasta para el críu que perdió les extremidades, Mael, y que el güelu ye de Mieres y conocíu míu. Hoy, por ejemplo, levantéme a las siete de la mañana para estar con usted antes de presentar el Festival Aéreo.
¿Cuántos años lo lleva presentando?
Cuatro. Antes estaba en producción.
Es verdad que lleva vinculado a la tele desde siempre.
Yo debo, y mucho, a la tele. Estoy muy agradecido por la oportunidad que me dio y, por supuesto, al público.
Al entretenimiento…
A entretener sin molestar. Procuro evitar meterme en jardines. Pero siempre hay alguien… No sé qué añu fue, pero pasaba un señor por mi lado en la Fiesta del Aire, que presento hoy, y dijo: «¿Esti también entiende de aviones?».
Ya.
Además, detrás del presentador, como es en este caso, hay todo un equipo, y yo soy mucho de eso, de equipo, que precisamente está pendiente de ti pa que te luzcas. Esi barracón, el de comer con los cámaras, los técnicos… Eso me gusta mucho. Les persones, eso ye lo mejor.
Qué guapo eso que acaba de decir.
Mire, la época de Babel —programa de TPA en el que estaban también Sonia Fidalgo, Nerea Vázquez y Pedro Durán— coincidió también con el toque de queda. Nos entraban cuatrocientos, seiscientos WhatsApps… Eso era guapísimo porque sabíamos que estábamos acompañando a la gente. El programa era en directo.
Le gusta la cámara.
¡Bueno! Ye que si no y gustes, la cámara puede hundite. Hay que ir con mucha humildad.
Creo que también hizo cine, no para adultos, ¡eh!
(Se ríe). Colaboré en dos cortos y luego hice un papelín en una peliculina con Desenfocado Producciones, que tienen un talento… ¡Ah! Y ayudo a la organización del Ciclo de Cine al Aire Libre en Bueño.
Y luego tiene la música.
CumLaude.
Decir que esta entrevista la estamos haciendo en la Plaza Mayor y, al ver el escenario montado, dijo: «Tengo mucha gana de cantar aquí».
Chus Canteli, el guitarrista, está locu por tocar aquí.
Es su guitarrista.
No, no ye míu, porque entonces tengo que dalu de alta. (Se ríe).
Le acompaña, vale. (Risas).
Y ríñeme.
Se deja reñir.
¡Qué remediu! Que no se me olvide decirle que en el grupo están Emilio, Isolacio, Andrés Llabona y Luis «el Fonta». Ese último ye de les persones más conocides del mundo. Tú vas a la Luna y seguro que lu conocen.
Está bien rodeado.
Yo llámolo ejército y digo a los de casa: «Cuando yo me muera, esti o el otru, al bancu de adelante». (Más risas).
Mucha risa, pero creo que es un llorón.
Sí, lloro mucho. Mire, ahora va a ser el aniversario de mi madre… No quiero emocioname.
¡Madre mía! Usted que siempre está haciendo reír…
Es que hay gente que no llora ni picando cebolla…
Oiga, y con la edad, ¿filtra mucho lo que dice?
Sí… ¡Bueno, a veces olvídaseme!
Bueno, para ir acabando. Hoy presenta el Festival Aéreo de Gijón.
Ya es el cuarto año. Ayer tuve bolo en Llanes, tengo alguna fiestuca privada, pero tengo mucha gana de cantar aquí, en Gijón.
¿Qué canta?
Éxitos de ayer y hoy. Boleros, canciones de Raphael, Víctor Manuel…
¿En inglés?
No, porque pa que la gente no lo entienda… Digo, incluso los que saben inglés…
Se lo inventa.
Sí, y no se crea, la gente traga, ¡eh!
En fin. Hacer hace de todo, ya lo vemos. ¿Le falta algo?
¡Home! Gustaríame estar en protocolo de los Premios Princesa de Asturias, desde dentro… pa mandar un poco… Y, por supuesto, en la logística de este festival que presento hoy. Y mire, la mayor preocupación ye el tiempo que va a hacer. Usted pregunta al director: «¿Qué previsión hay?». Y él te contesta: «Hm…». (Y de nuevo, risas).
Grande, muy grande, Laude Martínez. A ver qué nos cuenta hoy.