La salida de Oliver Suárez no cierra la crisis de Divertia: el foco se desplaza a Jesús Martínez Salvador

Cuando Carmen Moriyón decidió relevar a Oliver Suárez de la presidencia de Divertia, el Ayuntamiento quiso trasladar un mensaje: el problema tenía nombre propio y respondía exclusivamente a un error procedimental en la tramitación de dos contratos que no fueron elevados al Consejo de Administración pese a superar el límite económico de las competencias del entonces presidente.
El propio Oliver Suárez asumió públicamente toda la responsabilidad. Reconoció el defecto administrativo, defendió la legalidad material de los conciertos y afirmó que tanto él como la alcaldesa entendieron que su salida era «la correcta».
Sin embargo, varios días después del relevo, la documentación administrativa y la nueva estructura de la empresa municipal dibujan un escenario más amplio, en el que el foco político se desplaza inevitablemente hacia quien vuelve a ocupar la presidencia de Divertia: Jesús Martínez Salvador.
No se trata únicamente de que haya sido designado como sustituto de Oliver Suárez. Martínez Salvador ya era el concejal responsable del área de Festejos cuando se tramitaron los contratos objeto de la controversia y, además, ya había presidido Divertia entre 2015 y 2019.
Es decir, la máxima responsabilidad política sobre la empresa municipal vuelve a recaer en quien ya conocía su funcionamiento interno.
La estructura apenas cambia
El relevo político no ha supuesto cambios en el resto de la estructura directiva. Fernando Losada continúa como gerente de Divertia. Y Jesús Martínez Salvador no solo mantiene la Concejalía de Festejos, sino que además recupera la presidencia de la empresa municipal.
En sus declaraciones a El Comercio, Carmen Moriyón explicó que la irregularidad fue detectada durante el proceso de elaboración presupuestaria y situó ese momento en las reuniones que la concejala de Hacienda, María Mitre, mantiene con los distintos departamentos municipales.
En esa explicación pública, la alcaldesa no hizo referencias expresas ni al gerente de Divertia ni al concejal responsable de Festejos.
Esa circunstancia ha alimentado el debate político sobre cómo se distribuían las responsabilidades dentro de la empresa municipal, aunque el Ayuntamiento mantiene que el relevo de Oliver Suárez responde exclusivamente al incumplimiento del procedimiento administrativo ya reconocido por el propio expresidente.
El papel de Alcaldía
A ese escenario se suma otro elemento.
Distintas fuentes internas de Divertia consultadas por este diario sostienen que el jefe de Prensa de Alcaldía, Pablo Suárez, habría participado habitualmente en reuniones relacionadas con cuestiones presupuestarias de la empresa municipal.
Las mismas fuentes sostienen que esa presencia era conocida dentro de la organización. Según diversas fuentes políticas consultadas por este diario, Pablo Suárez fue incorporado al equipo de Alcaldía a propuesta de Jesús Martínez Salvador durante la configuración del actual Gobierno municipal, una decisión que, según esas mismas fuentes, no estuvo exenta de debate interno dentro de Foro Asturias. Es conocido que el papel de Suárez siempre ha trascendido las funciones de un jefe de prensa, como ya ocurrió con la llegada del Premier Padel a la ciudad de Gijón, en la que él estuvo como miembro activo en las conversaciones.
El debate político continúa
El relevo de Oliver Suárez ha resuelto la responsabilidad política inmediata que asumió el expresidente de Divertia.
Pero no ha cerrado el debate sobre el funcionamiento interno de la empresa municipal.
Con Jesús Martínez Salvador como presidente de Divertia, las preguntas ya no se centran únicamente en el error procedimental reconocido por Oliver Suárez, sino también en cómo se articulaban los mecanismos de supervisión, qué funciones correspondían a cada nivel de responsabilidad y cuál era el reparto efectivo de competencias entre la presidencia, la gerencia y el área política de Festejos.
Por el momento, la documentación administrativa permite reconstruir el recorrido de los expedientes y la intervención de los distintos órganos que participaron en su tramitación.
Rasca que te rasca… igual os sale ZP
Alguien tendrá que rascar. Porque los medios de comunicación son de vergüenza ajena.