La aspirante a encabezar la lista del PSOE en las municipales de 2027 presenta la plataforma ‘Gijón merece más’, un canal de acercamiento a la militancia que es, al tiempo, un foro en el que los ciudadanos aporten sus ideas para hacer la ciudad mejor

A diez meses para que los españoles vuelvan a decidir el futuro de sus comunidades y municipios en las urnas, es innegable que ya huele a comicios en el ambiente. Se percibe en el tono electoralista que impregna los discursos políticos, en el cuidado con que se miden cada gesto y palabra, en el temor al impacto que cualquier patinazo pueda tener en la propia imagen… Y en la voluntad de aprovechar los errores del contrario para hacer visibles sus flaquezas. Por eso, el escándalo estallado el pasado jueves en torno a Divertia tras el cese de su director, Oliver Suárez, por orden de Alcaldía, fruto de la detección de irregularidades en la contratación de dos de las actuaciones del ciclo ‘Los Conciertos del Parque’, ha proporcionado una munición de lo más valiosa a los detractores que acumula la actual alcaldesa, la forista Carmen Moriyón. No solo a la oposición en el Pleno, sino también a Carmen Moreno. Porque la aspirante a liderar la lista del PSOE gijonés de cara al 23 de mayo de 2027 ve en el caso en cuestión un ejemplo claro de esa misma «falta de transparencia» en el Ayuntamiento que promete combatir si se convierte en la próxima candidata socialista y, a mayores, vence en las elecciones. Y no sorprende que esa sea una de las diez línea de su trabajo de su campaña online ‘Gijón merece más’, presentada esta mañana en el espacio La Rampla.
«Todo esto me parece una operación de maquillaje muy cinematográfica, pero nada más; un trampantojo detrás de que no hay edificio», ha aseverado Moreno esta mañana, escéptica ante las justificaciones, vertidas por Suárez y no cuestionadas por el Gobierno, de que todo se debió a «un error en la tramitación» de los expedientes de los conciertos. Para la aspirante a liderar el PSOE en la carrera por la alcaldía es llamativo que «el supuesto error, en el caso del concierto de Alejandro Sanz, se comete el 25 de septiembre de 2025, y el 9 de octubre se ponen a la venta las entradas». Solo por eso, y teniendo en cuenta sus tres años en el cargo, «a este señor (el ya expresidente de Divertia) no hay que cesarle por un error administrativo; hay que cesarle por incompetente». No obstante, ha ahondado Moreno, la responsabilidad no se limita a Suárez. «Nadie nos puede decir, como ha hecho la alcaldesa, que esto se descubrió hace dos días, haciendo un control para preparar las cuentas de 2027. ¿Y qué pasa con el cierre de las de 25?», se ha preguntado. Claro, que la respuesta, a su juicio, está clara: «no controló el gerente (Fernando Losada), no controló el presidente y, sobre todo, no controló el Gobierno».
«Han querido quitar de en medio a un tránsfuga al que compraron con empleo y sueldo, y que ahora es un estorbo, para presentarse como la derecha moderada que no son, o para contentar a la concejala de Vox, con la que Moriyón tiene un problema personal»
Ese tercer actor tendría un segundo rostro, aparte del de Moriyón: el del concejal de Festejos, Jesús Martínez Salvador, reemplazo de Suárez y «su jefe político». Por todo ello, para Moreno el por qué del escándalo se reduce a dos posibilidades: «han querido quitar de en medio a un tránsfuga al que compraron con empleo y sueldo para tener catorce concejales, y que ahora es un estorbo, o bien para presentarse a los comicios como la derecha moderada que no son -porque Foro está a punto de volver a pactar con el PP que, a su vez, pactará de nuevo con Vox-, o bien para contentar a la concejala de Vox, con la que Moriyón tiene un problema personal de enfrentamiento público«. Esa compleja combinación de engranajes, ha concluido su disertación sobre el ‘caso Divertia’ la candidata al capitanear la lista socialista, sería la base, la estructura y la pura razón de ser del «trampantojo» antes mencionado. Una especie de juego de sombras envuelto en la bruma de la desinformación, concebido para engañar al electorado sobre el alcance y los motivos del cese frente al cual, ha advertido, «no nos debemos dejar engañar».
¿Qué se puede hacer para prevenir, detectar y, llegado el caso, anular ejemplos como el anterior? A criterio de Moreno, apostar por la transparencia desde las instituciones públicas. De ahí que el refuerzo de las mismas figure en el decálogo sobre el que se cimienta la plataforma ‘Gijón merece más’ -mismo eslogan bajo el cual discurrirá su campaña-, creada como un canal de comunicación directa de doble vía entre la candidata y los militantes socialistas. «Lo que mi equipo y yo pretendemos es hacer menos ruido, dedicarnos más a la ciudad, y resolver los problemas reales de la gente real», ha apuntado la aspirante, para la cual la meta a alcanzar «no es ganar unas elecciones; es gobernar esta ciudad». Con el propósito de identificar dichos problemas, la nueva página web incluye múltiples espacios para el envío de propuestas y el apoyo directo al proyecto de Moreno, incluida la posibilidad, a partir de septiembre, de que la totalidad o parte de los más de 1.250 militantes socialistas avalen su candidatura, hasta alcanzar el mínimo necesario de doscientos apoyos.
«Cuando una actividad privada pida ayudas públicas, habrá que exigirle que cumpla escrupulosamente con los requisitos de condiciones de trabajo, tributación en España, inversiones seguras a medio y largo plazo…»
No obstante, a la espera de esas aportaciones, por el momento ya se han localizado diez puntos necesarios de mejora para que Gijón sea «una ciudad mejor». Aparte del mencionado de la transparencia, en la lista figuran la limpieza pública -porque «que vuelva a haber ratas es inadmisible», ha puntualizado Moreno-, la movilidad, la convivencia vecinal y los servicios a la ciudadanía, con especial atención a las estrategias para lidiar con la soledad no deseada y el suicidio. También la adaptación de la cultura y del deporte a las necesidades reales, desde luego, así como el fomento de la proyección económica y de la inversión… Con un matiz crucial: «cuando una actividad privada pida ayudas públicas, habrá que exigirle que cumpla escrupulosamente con los requisitos de condiciones de trabajo, tributación en España, inversiones seguras a medio y largo plazo… Vamos, lo que cumplen el 90% de las empresas». Recapitulando, lo anterior podría condensarse en el décimo y último punto: el afán por aportar a Gijón «más pasión por hacer que la vida de sus vecinos sea más sencilla, esperanzadora y estable».
Va a toda velocidad… a pegarse una leche
De momento, le copia web a la otra Carmen
En este país todo el mundo sueña con la jubilación a ser posible a los 50 años, y está señora quiere empezar a «trabajar» con más de 60. Y todo ello para salvar Gijón de los malos, si encima dijera que lo hace de manera altruista se me saltarían las lágrimas.