Decobohem debuta en el recinto ferial con diseños propios para hogares y soluciones personalizadas para restaurantes, hoteles y empresas

Entre miles de visitantes, empresas de toda clase y productos que buscan hacerse un hueco ante el gran público, la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA) continúa siendo un escaparate privilegiado para aquellas marcas que quieren darse a conocer. Este 2026, entre las firmas que se estrenan en el recinto ferial gijonés se encuentra Decobohem, especializada en la fabricación y venta de manteles antimanchas que combinan funcionalidad y diseño.
Es la primera participación de Decobohem en la FIDMA, una oportunidad que la firma está aprovechando para mostrar de cerca las características de sus productos y, especialmente, la variedad de estampados que constituye una de sus principales señas de identidad.
Detrás de ellos está María Prieto, fundadora de Decobohem, que se encarga personalmente del diseño de las colecciones. La experiencia acumulada durante años de venta le ha permitido, explica, conocer qué busca el público y trasladarlo después a los nuevos modelos.
«Hemos hecho diseños muy novedosos, diseños que son rústicos o estilos con mar, estilo elegante, estilo moderno», señala Prieto. Una variedad deliberada con la que Decobohem intenta encontrar un mantel para prácticamente cualquier ambiente. «Nos inspiramos simplemente en la experiencia. Yo miro mucho lo que veo en internet, veo lo que se vende. Entonces luego los diseñamos todos nosotros; en este caso, los diseño yo».
La colección presente en la Feria permite así pasar de propuestas más clásicas a otras contemporáneas, pasando por ambientes rurales o decoraciones vinculadas al mar. Y no todo son estampados. La empresa también ha apostado por los tonos lisos para resolver uno de esos pequeños problemas decorativos que pueden surgir en muchos hogares.
«Intentamos también tener diseños lisos que pegan con una pared empapelada con un estampado», explica la fundadora. El objetivo, resume, es disponer «un poquito de todo»: alternativas para casas clásicas, modernas, rústicas o próximas al mar.

Impermeables y pensados para el día a día
Más allá de la estética, el otro gran argumento de Decobohem está en las prestaciones del producto. Sus manteles están fabricados en 100% poliéster, una elección que permite conseguir su principal característica: la impermeabilidad y la resistencia frente a las manchas.
«Eso es lo que evita que la mancha entre en la fibra», explica Prieto.
La filosofía es sencilla: que un mantel bonito no tenga por qué convertirse en una preocupación cada vez que alguien derrama una bebida o cae comida sobre la mesa. De hecho, en el propio estand realizan demostraciones para que los visitantes puedan comprobar cómo responde el tejido. «Le echamos la Coca-Cola por encima y todo eso», cuenta la fundadora.
El mantenimiento también busca ser sencillo. Los manteles pueden introducirse en la lavadora, se secan rápidamente y apenas se arrugan gracias a las características del poliéster. «Muchas veces lo puedes poner incluso mojado en la mesa, que se seca enseguida», apunta Prieto.
Tampoco es necesario recurrir a la lavadora después de cada comida. Para el uso cotidiano, la propuesta de Decobohem pasa por limpiar la superficie con un paño húmedo y continuar utilizando el mantel hasta que llegue el momento de realizar un lavado completo. Una comodidad que la empresa quiere convertir en otro de sus argumentos frente a los manteles tradicionales.
Y, pese a esas prestaciones, Prieto insiste en que el verdadero elemento diferencial está en la apariencia. «Manteles antimanchas hay muchos en el mercado», reconoce, pero considera que la apuesta estética de Decobohem marca distancias. Es también, asegura, lo primero que llama la atención de quienes se acercan estos días a conocerlos en la FIDMA.
A ello se suma otra ventaja para los compradores: Decobohem ofrece envíos gratuitos.
De hogares a restaurantes, hoteles, bodegas y eventos
La presencia de Decobohem en la Feria no está dirigida únicamente al cliente particular. La empresa quiere aprovechar el escaparate gijonés para acercarse también al mercado profesional, con una línea destinada a negocios que quieran convertir el mantel en una extensión de su propia imagen.
La compañía ofrece manteles personalizados para empresas, creando diseños con la imagen de cada marca. La propuesta se dirige especialmente a sectores como bodegas, almazaras, restaurantes, hoteles, comercios y eventos, donde la presentación de las mesas puede convertirse también en una herramienta de identidad corporativa.
Además, Decobohem busca distribuidores entre propietarios de tiendas y negocios, para los que anuncia condiciones especiales para profesionales y la posibilidad de solicitar su catálogo. La idea es ampliar así los puntos de venta de una colección que en estos días puede conocerse físicamente por primera vez en la FIDMA.
EL BOLSO QUE SE CONVIERTE EN MANTEL

Una de las propuestas más originales de Decobohem va un paso más allá del mantel tradicional. La firma cuenta con un bolso-mantel, una solución concebida para unir dos usos en una misma pieza: puede transportarse como bolso y, llegado el momento, desplegarse para convertirse en mantel.
Su carácter práctico lo convierte en una opción especialmente llamativa para excursiones, pícnics, playa, campo o actividades al aire libre, evitando tener que transportar por separado una bolsa y un mantel.
Además, el bolso-mantel puede personalizarse, lo que abre posibilidades tanto para particulares como para empresas, asociaciones, eventos o acciones promocionales que busquen un producto diferente y vinculado a su propia imagen.
La primera experiencia de Decobohem en la Feria de Muestras sirve así para poner cara y tacto a un producto cuya propuesta se resume en tres ideas: diseño, resistencia y facilidad de uso. Y también para demostrar que incluso un elemento tan cotidiano como el mantel todavía admite nuevas vueltas de tuerca.