Salud contabiliza 18 consultas que podrían estar relacionadas con el fenómeno, aunque la tarde transcurrió con normalidad en los centros sanitarios y no aumentaron las urgencias

Aunque el eclipse no pudo contemplarse en buena parte de las principales ciudades asturianas por la presencia de nubes, especialmente en Oviedo, Gijón y Avilés, sus habitantes sí pudieron experimentar durante unos instantes la particular oscuridad provocada por el fenómeno. En distintos puntos del interior del Principado, sin embargo, el cielo permitió observar el eclipse y fueron muchos los que pudieron disfrutar del acontecimiento astronómico. Pero no todos pudieron hacerlo sin consecuencias. Un total de 18 personas fueron atendidas en centros de atención primaria de Asturias por consultas que podrían estar relacionadas con el eclipse, según los datos facilitados este jueves por la consejera de Salud, Concepción Saavedra.
En total, 64 pacientes acudieron a centros de salud asturianos por motivos oculares a partir de las 20.00 horas del miércoles, aunque Salud considera que 18 de estas consultas pueden tener relación con la observación del eclipse. La consejera ha explicado que la tarde del fenómeno transcurrió en los centros sanitarios asturianos de manera «muy tranquila» y ha destacado que no se produjo un aumento de las atenciones en los servicios de urgencias. De hecho, según los datos aportados por Saavedra, la actividad registrada fue incluso inferior a la habitual.
Salud no descarta más consultas en los próximos días
Pese a que no se produjo un incremento de las urgencias durante la tarde del eclipse, la Consejería de Salud prevé que puedan aparecer nuevas consultas en los próximos días. Saavedra ha señalado que podría producirse un «goteo» de personas que acudan a sus centros de referencia al presentar síntomas compatibles con posibles lesiones oculares relacionadas con la observación del fenómeno. Los datos aportados por Salud se conocen un día después del eclipse total de Sol, que generó una gran expectación en Asturias y llevó a miles de personas a playas, parques, miradores y zonas de montaña para intentar contemplarlo, pero que, en buena parte del centro y la costa asturiana, las nubes impidieron finalmente ver directamente el Sol durante la totalidad, aunque la llegada de la oscuridad permitió igualmente experimentar durante unos minutos uno de los efectos más llamativos del fenómeno.