Más de un centenar de bailarines, vinculados a Claqué Asturias y coordinados por Robert Taboada, celebra el primer medio siglo de la icónica canción de ABBA, y el 68º cumpleaños de Madonna, en el mayor flashmob organizado en Gijón hasta la fecha
ABBA es ‘Waterloo’. ABBA también es ‘Chiquitita’. Por supuesto, ABBA es, y siempre será, ‘Mamma mia’… Y ‘Dancing Queen’, por siempre jamás. ABBA, en definitiva, es historia pura, viva e inolvidable del pop. ¿Y cómo hablar de dicho género musical sin referirse también a la inigualable Madonna, la ‘Reina del Pop’ por méritos propios? Bien, pues esa curiosa -y, quizá, un tanto peregrina- conexión entre el grupo sueco y la artista estadounidense es la que, a primera hora de la tarde de ayer, llevó a más de un centenar de personas a lanzarse a las arenas de San Lorenzo para rendir homenaje a ambos elementos. ¿Cómo? ¡Bailando, por supuesto! Y no de cualquier manera, no… ¡En el mayor flashmob que Gijón ha presenciado hasta la fecha! Fue la manera escogida por los alumnos de Claqué Asturias, coordinados por Robert Taboada, para celebrar el medio siglo transcurrido desde que ABBA lanzase su inmortal ‘Dancing Queen’ y, de paso, el 68º cumpleaños de Madonna. Una doble efeméride a la que no le faltó ni público, ni aplausos.
De entre las señas de identidad de cualquier flashmob, pocas destacan tanto como la supuesta improvisación, y eso fue lo primero que los participantes regalaron a quienes, alrededor de la una del domingo, se hallaban bien en la playa, bien en el paseo del Muro. Pese a haberse difundido a través de las redes sociales, a muchos testigos cogió por sorpresa la convergencia de los bailarines en un espacio delimitado entre las escaleras 6 y 7. No hubo uniformes, ni atuendos de baile, aunque tampoco hizo falta nada de eso… Cuando la melodía de ‘Dancing Queen’ comenzó a sonar, ya eran cientos las personas congregadas en torno al cuerpo de baile, que cumplió cada uno de los pasos previamente ensayados. Finalizada la canción, los presentes prorrumpieron en aplausos y ovaciones… Que se multiplicaron sensiblemente cuando, de pronto, al clásico tema de ABBA le sucedió ‘Confessions of the dance floor II’, una de las últimas canciones compuestas por la ‘Reina del Pop’. De nuevo, el baile se impuso a todo lo demás; no obstante, aún quedaba otra sorpresa, porque la voz de Madonna volvió a sonar una vez más cantando el cumpleaños feliz, para deleite de todos los asistentes.
¿A alguien se le ocurre una manera mejor de soplar las velas por dos leyendas, una individual y otra, grupal, de la historia de la cultura mundial?