La Mareona volvió a responder y estuvo cerca de agotar el papel en un partido en agosto, en día laborable y en horario comercial, lo que restó la asistencia de abonados; la propuesta de Larcamón no convenció a la parroquia rojiblanca, que expresó las primeras quejas tras un empate sin goles con el Sabadell

El Molinón se volvió a teñir de rojiblanco en el inicio de la temporada liguera. 24.601 aficionados, de los que un centenar eran visitantes, acudieron al estadio gijonés para presenciar el agrio debut del Sporting con el Sabadell. Los de Larcamón se vieron superados en la primera parte por los catalanes, que desperdiciaron un penalti, y tras unos ajustes en el sistema en el descanso tuvieron la posesión, pero fueron incapaces de llegar con peligro a la meta defendida por Fuoli. Al final, un empate sin goles que genera dudas y provocó los primeros silbidos y gritos de ‘directiva, dimisión’ a la conclusión.
El ambiente, sin embargo, fue de apoyo total al equipo, sobre todo en el arranque del partido. Antes, los ganadores del LXXXVIII Descenso Internacional del Sella, Walter Bouzán y Alberto Llera, hicieron el saque de honor, y El Molinón quedó en silencio en memoria de José Manuel Díaz Novoa y de todos los sportinguistas fallecidos en el último año; también de las víctimas del terremoto de Colombia. Según pasaron los minutos y el Sabadell se hizo con el control del partido, el volumen del campo fue bajando decibelios por la falta de respuesta de un equipo que genera dudas por un sistema de juego que necesita adaptación y, sobre todo, futbolistas acordes para ponerlo en práctica.

El domingo, a las 19 horas, la afición del Sporting comprobará con la visita del Burgos CF si lo de ayer fue un mal sueño o si hay motivos reales de preocupación. Por lo pronto, el equipo contará con el refuerzo de Cuenca, ya en Gijón pero sin confirmación oficial, y la baja de uno de los jugadores llamados a liderar el equipo, Hugo Guillamón, con una posible rotura fibrilar en el gemelo sufrida cuando llevaba apenas 4 minutos en el campo. Para este partido se espera, al igual que contra el Sabadell, otra buena entrada, encuentro en el que quedaron sin vender menos de 200 entradas a pesar de ser en día laborable y en horario comercial, lo que restó asistencia de abonados, muchos también de vacaciones fuera de Asturias. La cifra total de esta temporada es superior a 23.000.