
El escritor Secundino Díaz dará inicio a las celebraciones con la lectura del pregón en la Casa del Chino; espectaculares figuras, pese a los actos vandálicos sufridos por la organización, vuelven al decorar el espacio para alegrar el final del verano a todos los gijoneses

El barrio alto, Cimadevilla, abrirá hoy viernes sus fiestas 2026 con el pregón de Secundino Díaz, creador del inspector Mario Cuesta, protagonista de su novela Idus de marzo. Será las 20.30 en la Casa del Chino.
Diez días de festejos que contará con novedades bien divertidas, como el I Concurso de Pesca de Chipirón o la exhibición de Boxeo. Ambas actividades han sido recuperadas después de más de una veintena de años sin celebrarse. La primera, tendrá lugar mañana mismo a las 20 horas en la Punta Liquerique, pudiendo disfrutar del boxeo en la misma Cuesta del Cholo hacia las 18 horas, durante el fin de semana.
A estas actividades hay que añadir los tradicionales pasacalles de los que se encarga el grupo Introcharangas con gigantes y cabezudos, la música en directo en sus plazas, el partido entre solteros y casados, la cucaña, el concurso de tortillas y, por supuesto, las verbenas en la carpa del Auditorio de El Cerro, adornada con grandes figuras de cartón piedra, donde además y también como novedad habrá instaladas dos food trucks.
Nada ni nadie detiene a esta asociación de festejos a la que siempre le ponen palos en las ruedas. Si no es un permiso de entrada al barrio, son los actos vandálicos de aquellos innombrables que llevan ya un par de años destruyendo las figuras construidas para adornar algunas de las embarcaciones del Descenso Folklórico del Nalón, que es una Fiesta de Interés Turístico Nacional. Dicho esto, ¡ojo a estas gamberradas! Las sanciones podrían quitarles las ganas de repetir fechoría.
Pero lo importante es que hoy, un año más un grupo de personas, vecinos del barrio vuelve a ofrecer a la ciudad grandes días de festejos. Omar López es el presidente de este grupo, aunque en él no hay líderes, solo gente y colaboradores que quiere que los demás gijoneses disfruten con las fiestas de su barrio, aunque a veces organizarlas se haga muy cuesta arriba.




