Cientos de personas volvieron a manifestarse este jueves en La Calzada mientras el destino de los usuarios del Covadonga continúa sin conocerse

La respuesta de Carmen Moriyón ha llegado después de las protestas. Apenas unas horas después de que cientos de personas volvieran a salir este jueves a las calles de La Calzada y tras semanas de un creciente movimiento vecinal contra el posible traslado de usuarios del Albergue Covadonga a la Casa del Mar, la alcaldesa de Gijón ha realizado este viernes su desmentido más contundente: ese equipamiento «nunca» estuvo entre las opciones.
«La Casa del Mar nunca ha sido una posibilidad para acoger a los usuarios del Albergue» y «nunca, en ningún momento, esta Alcaldía ha valorado estas opciones», afirma Moriyón en un mensaje publicado en Facebook y recogido por Europa Press.
La contundencia de sus palabras contrasta con los meses de incertidumbre que han precedido al desmentido. La posibilidad de utilizar la Casa del Mar fue filtrada por fuentes municipales desde primavera y en ningún caso fue desmentida, se convirtió posteriormente en uno de los principales focos del debate político y vecinal y terminó provocando un importante movimiento de contestación en La Calzada.
No ha sido hasta después de varias movilizaciones y de que este jueves cientos de personas volviesen a recorrer el barrio cuando la alcaldesa ha descartado públicamente y de manera tajante que esa alternativa haya formado parte alguna vez de los planes de su Gobierno.
Moriyón reconoce haber asistido «con preocupación a la situación generada en el barrio de La Calzada con respecto al supuesto traslado de los usuarios del Albergue Covadonga a varios equipamientos de la zona». Una preocupación que se produce cuando el conflicto ha alcanzado ya una considerable dimensión vecinal.
De una posibilidad publicada a una movilización creciente
En mayo, miGijón adelantó que una de las fórmulas que había ganado peso en el Ayuntamietno para afrontar las obras del Covadonga pasaba por concentrar fundamentalmente la atención entre recursos de la Cocina Económica y la Casa del Mar, frente a una dispersión completa de los usuarios por diferentes puntos de Gijón.
La Casa del Mar continuó apareciendo durante los meses siguientes en las informaciones relacionadas con el futuro del Albergue Covadonga. Cuando la oposición reclamó públicamente explicaciones sobre dónde y cómo serían atendidos los usuarios, el Gobierno municipal optó por no concretar los destinos.
La Casa del Mar no fue descartada entonces públicamente con los términos empleados ahora por Moriyón. La incertidumbre fue creciendo y acabó trasladándose a la calle. Durante el verano se han sucedido las movilizaciones en La Calzada hasta configurar un movimiento vecinal organizado que reclama al Ayuntamiento garantías sobre el futuro del barrio y exige que se descarte cualquier traslado de usuarios del Covadonga a la zona. Este jueves esa presión volvió a visualizarse con cientos de personas manifestándose por las calles del barrio. Y este viernes llegó el desmentido de la alcaldesa.
La Casa del Mar ya estaba en los planes sociales municipales
Existe además otro elemento que ayuda a explicar por qué la posibilidad encontró terreno entre los vecinos. La Casa del Mar ya estaba vinculada a proyectos sociales del Ayuntamiento mucho antes de las últimas protestas.
En octubre de 2025, Pendás había anunciado que el Gobierno municipal estudiaba destinar las plantas cuarta y quinta del inmueble a usos sociales. La quinta planta, correspondiente a la antigua hospedería, cuenta con 33 habitaciones y se planteaba para atender a personas en situación de exclusión social mediante acompañamiento especializado.
Eso no significa que estuviese decidido trasladar allí a los usuarios del Covadonga, pero sí constituye parte del contexto en el que posteriormente aparecieron las informaciones que situaban la Casa del Mar entre las posibles alternativas.
Ahora Moriyón va mucho más allá de negar que exista una decisión: sostiene que la posibilidad jamás fue siquiera valorada.
Un problema que Moriyón decidió asumir personalmente
La cronología adquiere todavía mayor relevancia porque fue la propia alcaldesa quien decidió ponerse al frente del expediente cuando fracasó la primera solución.
La reforma del Albergue Covadonga lleva años preparándose. El edificio necesita una intervención integral y desde 2023 el Ayuntamiento trabaja en cómo mantener la atención a sus usuarios durante unas obras que obligarán a reorganizar temporalmente el servicio.
A finales de 2024 tomó forma una solución: mantener el centro de baja exigencia en Diario El Comercio, alojar a las mujeres en Vicente Jove y trasladar temporalmente a los hombres al antiguo Hogar de San José, en El Natahoyo.
Aquella alternativa era fruto del trabajo y consenso técnico entre el Hogar de San José y el Albergue Covadonga, entidades con conocimiento directo de las necesidades de las personas atendidas, además del trabajo desarrollado desde la Fundación Municipal de Servicios Sociales.
Incluso estaba prevista una comisión técnica de seguimiento formada por profesionales del Hogar, del Albergue y de la Fundación. Pero llegaron las protestas vecinales.
El 10 de noviembre de 2025, cientos de personas recibieron a Moriyón con abucheos durante la inauguración de la capilla de San Esteban del Mar. Tres días después, el Ayuntamiento paralizó el traslado. Moriyón asumió entonces personalmente la búsqueda de una nueva alternativa y prometió una solución «de consenso». Llegó a asegurar a los vecinos que «nada se va a hacer sin su conocimiento y aprobación».
El 26 de noviembre, Ayuntamiento y REDIA descartaron definitivamente el Hogar de San José. La alcaldesa afirmó entonces que aquel debate «nunca debió existir». Pero cancelar el traslado al Natahoyo no resolvía dónde atender a los usuarios durante las obras.
Del Natahoyo a las protestas de La Calzada
Meses después, el conflicto reapareció a varios metros de distancia. Las informaciones que situaron a la Casa del Mar entre las posibles alternativas trasladaron la preocupación a La Calzada. A partir de ahí fueron sucediéndose las protestas y consolidándose un movimiento vecinal contrario al eventual traslado.
La movilización de este jueves constituye uno de los momentos de mayor presión desde que comenzó el conflicto. Cientos de personas volvieron a reclamar explicaciones al Ayuntamiento y a exigir que los usuarios del Covadonga no sean trasladados a la Casa del Mar.
Menos de 24 horas después, Moriyón ha respondido. La alcaldesa sostiene que aquello contra lo que llevan semanas manifestándose los vecinos nunca estuvo realmente sobre la mesa.
También descarta el albergue juvenil de Vicasa, cuya apertura está prevista próximamente tras una reforma municipal de 1,6 millones de euros. Según Moriyón, tampoco «en ningún momento» fue considerado para los usuarios del Covadonga.
La regidora carga además contra quienes han difundido lo que denomina «teorías fuera de la realidad» y los relaciona con quienes, según afirma, meses atrás aseguraban que la reforma del Albergue Covadonga «era humo». Moriyón recuerda que las obras ya están adjudicadas por cinco millones de euros.
¿Por qué no se descartó antes?
El pronunciamiento de este viernes despeja oficialmente una incógnita, pero deja abierta otra inevitable después de la sucesión de acontecimientos: si la Casa del Mar nunca fue una posibilidad, ¿por qué no se descartó públicamente con anterioridad mientras aumentaba la preocupación en La Calzada?
Durante semanas el movimiento vecinal fue creciendo. Hubo sucesivas manifestaciones. El posible traslado se convirtió en un asunto político y mediático. La oposición reclamó explicaciones y cientos de personas terminaron movilizándose.
El desmentido categórico ha llegado después. Moriyón asegura ahora que los servicios municipales han realizado «un excelente trabajo de cara a generar una solución que en todo momento será consensuada con los agentes implicados» y anuncia que la alternativa definitiva será comunicada «en los próximos días».
Según fuentes municipales consultadas recientemente por este diario, una de las posibilidades que vuelve a barajarse pasa por dispersar a los usuarios por diferentes puntos de Gijón. De materializarse, supondría un nuevo escenario dentro de un expediente que ha ido cambiando desde que fue descartada la solución inicial del Hogar de San José.
Un expediente convertido en responsabilidad política de Moriyón
La dificultad técnica y social del problema es indiscutible. Los usuarios del Albergue Covadonga necesitan mucho más que alojamiento: manutención, higiene, atención social, acompañamiento, gestión administrativa, coordinación sanitaria y seguimiento individual.
Pero políticamente existe una circunstancia que tampoco puede obviarse: Moriyón decidió asumir personalmente la búsqueda de una solución cuando frenó el traslado al Hogar de San José.
Desde entonces han transcurrido casi diez meses. Una solución trabajada técnicamente fue descartada tras las protestas de El Natahoyo. Posteriormente apareció la Casa del Mar entre las posibles alternativas. La incertidumbre generó un nuevo movimiento vecinal, esta vez en La Calzada. Las movilizaciones fueron creciendo hasta reunir este jueves a cientos de personas. Y solo entonces ha llegado el desmentido más contundente de la alcaldesa.
Moriyón sostiene ahora que la Casa del Mar jamás fue una opción y promete que la verdadera solución se conocerá en cuestión de días. El expediente que decidió asumir personalmente vuelve así a quedar en sus manos. Y después de El Natahoyo, meses de incertidumbre y una nueva contestación vecinal en La Calzada, queda por conocer qué alternativa presentará ahora la alcaldesa para resolver definitivamente el problema que lleva casi un año persiguiendo a su Gobierno.