Martínez Salvador cuestionaba en 2022 los gastos municipales asociados al certamen; hoy el Gobierno de Moriyón defiende su continuidad y autonomía

El último Pleno de Gijón ha vuelto a colocar la Semana Negra en medio del debate político y, esta vez, también ha evidenciado las diferentes posiciones de los dos socios del Gobierno municipal. FORO y PP votaron este miércoles de manera distinta ante una propuesta de Vox que pretendía condicionar los 175.000 euros de subvención municipal que recibe el festival a que no incluya actividades que, según planteaba la iniciativa, promuevan dictaduras como el régimen castrista. El PP apoyó la propuesta; FORO votó en contra junto a PSOE, IU y Podemos. La iniciativa quedó rechazada.
Desde FORO, responsable del área municipal de Cultura, se rechazó la posibilidad de una cultura «tutelada», defendiendo la autonomía de la Semana Negra para configurar su programación. El PP, por el contrario, respaldó establecer condiciones relacionadas con los valores democráticos a un festival que recibe financiación pública. La discrepancia no surge de la nada: el PP gijonés llevaba desde julio cuestionando determinados contenidos del certamen relacionados con Cuba.
La posición adoptada ahora por FORO permite volver la vista atrás. Porque la relación del partido de Carmen Moriyón con la Semana Negra ha atravesado diferentes etapas desde su llegada al Ayuntamiento en 2011: del cuestionamiento inicial sobre costes, ubicación y modelo se pasó a garantizar su continuidad; años después, desde la oposición, FORO volvió a cargar contra su financiación y utilización política; y tras recuperar el Gobierno municipal en 2023 ha terminado defendiendo expresamente la continuidad y autonomía del festival.
El primer episodio se produjo apenas unas semanas después de que Moriyón alcanzase la Alcaldía en junio de 2011. La nueva regidora puso bajo revisión el convenio y abrió públicamente el debate sobre el futuro de la Semana Negra. Con un coste municipal que entonces rondaba los 300.000 euros, además de los problemas de ubicación y las quejas vecinales, Moriyón consideraba que era necesario «repensarlo».
La tensión continuó durante los primeros meses de 2012. Moriyón llegó a señalar que la Semana Negra no podía tener «tanta singularidad» como para no adaptarse a determinados espacios propuestos por el Ayuntamiento. Sin embargo, pocos meses después garantizaba públicamente su continuidad: «Con Foro la Semana Negra seguirá celebrándose en Gijón porque la mayoría de los ciudadanos así lo quieren».
El Gobierno encontró finalmente una solución en Naval Gijón. La aportación económica directa se situó en 100.000 euros, independientemente de otros costes relacionados con la adecuación del espacio, limpieza o seguridad. FORO pasó entonces de defender la necesidad de revisar el modelo a reivindicar su propia gestión. En el debate sobre el estado del municipio de julio de 2012, Moriyón respondió a quienes habían pronosticado el final del festival: «Sin embargo, ya ven, la Semana Negra funcionó muy bien con Foro en el Ayuntamiento».
Durante los años posteriores la relación se normalizó. La Semana Negra continuó celebrándose durante los dos primeros mandatos de Moriyón, aunque siguieron existiendo controversias relacionadas con horarios, molestias y ubicación. En 2015, por ejemplo, el Gobierno planteó adelantar el cierre para responder a las demandas vecinales. El entonces concejal Esteban Aparicio llegó a plantear otro emplazamiento que evitase «la polémica de todos los veranos».
El convenio municipal de aquel mismo año ya describía la Semana Negra como «uno de los mayores festivales europeos» atendiendo al número de invitados y asistentes. FORO había pasado así del cuestionamiento de sus primeros meses de gobierno a gestionar institucionalmente el certamen.
La siguiente inflexión llegó desde la oposición. En 2022, Adrián Pumares acusó al Ayuntamiento y al Principado de «regalar casi 200.000 euros a la Semana Negra para que la FSA-PSOE se ahorre dinero en campañas de promoción». Jesús Martínez Salvador añadió entonces el coste de terrenos, limpieza y seguridad, que cifraba en «no menos de otros 60.000€ adicionales en especie», y lanzó una pregunta: «¿Campaña financiada con el dinero de todos?».
El regreso de Carmen Moriyón a la Alcaldía en 2023 abrió otra etapa. La Semana Negra recibió ese mismo año la Medalla de Oro de Gijón —acordada antes del cambio de gobierno— y el Ejecutivo municipal mantuvo su respaldo. Ante la transformación de Naval Gijón, la discusión pasó a centrarse en encontrar una nueva ubicación y garantizar la continuidad del festival.
En 2026, Moriyón ha dado un paso más al definir la Semana Negra como «una cita internacional de la cultura y una marca que Gijón debe preservar». La distancia con aquel «repensarlo» de 2011 o con las críticas económicas lanzadas por FORO desde la oposición en 2022 resulta evidente en las propias declaraciones realizadas en cada momento.
Y el Pleno de este miércoles añade un nuevo capítulo. Quince años después de abrir el debate sobre el modelo de la Semana Negra, FORO no solo garantiza su continuidad, sino que se ha situado contra la posibilidad de condicionar su subvención en función de determinados contenidos de la programación. Mientras el PP apoyó a Vox en esa iniciativa, FORO se alineó en esta votación con PSOE, IU y Podemos para rechazarla.
La Semana Negra vuelve así a convertirse en un punto de discrepancia política en Gijón. Y la hemeroteca muestra que tampoco es la primera vez que FORO redefine su relación con un festival que, desde 2011, ha pasado de ser objeto de revisión y críticas económicas a convertirse, en palabras de la propia Moriyón, en una «marca que Gijón debe preservar».
Va a estar divertida la campaña electoral.