El Principado homenajea en Candás a los niños y niñas asturianos que partieron hacia la Unión Soviética en 1937 y anuncia nuevos lugares de la memoria democrática vinculados a la represión y el exilio

Hace 89 años, cientos de niños y niñas asturianos abandonaron sus casas y partieron desde Candás rumbo a la Unión Soviética para escapar de la Guerra Civil. Eran menores que dejaron atrás a sus familias, su tierra y una infancia marcada por la guerra en busca de un lugar seguro. Muchos no regresarían hasta años después y otros terminarían haciendo su vida lejos de Asturias. Ese episodio, conocido como el de los Niños de Rusia, ha protagonizado este miércoles el acto institucional del Día de la Memoria Democrática de Asturias, celebrado en el puerto de Candás. El Principado ha homenajeado y reconocido a quienes formaron parte de aquel exilio infantil, casi nueve décadas después de aquella salida.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha reivindicado durante el acto la memoria democrática como «una vacuna contra la intolerancia» y ha recordado el sacrificio de las familias que tomaron la decisión de enviar a sus hijos fuera de España para protegerlos de la guerra. El 23 de septiembre de 1937, cientos de menores asturianos embarcaron rumbo a la Unión Soviética. «El viento frío del olvido mata la memoria», ha señalado Barbón, que ha defendido la necesidad de mantener vivo el recuerdo de quienes sufrieron la guerra, el exilio y la pérdida de derechos y libertades.
El presidente ha sostenido que estos actos no buscan alimentar el rencor, sino reforzar los valores de convivencia y respeto sobre los que se asienta la democracia. «Hacer memoria democrática es también preservar la democracia», ha señalado. Durante la ceremonia se han entregado además diplomas de reparación y reconocimiento a integrantes del colectivo de los Niños de Rusia.
El acto ha servido también para que el consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, anuncie nuevos avances en la declaración de lugares de la memoria democrática en Asturias. Entre los espacios citados se encuentran el cementerio de El Sucu, en Gijón; el cementerio de El Salvador, en Oviedo; el Pozu Fortuna, en Turón, y varios puertos vinculados al exilio asturiano: Candás, Luanco, Avilés, Ribadesella y El Musel.