La muerte de una copiloto de 20 años este sábado en Llanes se suma a una dolorosa lista de accidentes mortales ocurridos en pruebas asturianas desde 2021

El automovilismo asturiano vuelve a estar de luto. El fallecimiento este sábado de una joven de 20 años que participaba como copiloto en el Rally Villa de Llanes se suma a una sucesión de accidentes mortales que han golpeado las pruebas disputadas en el Principado durante los últimos años. Desde septiembre de 2021, al menos seis personas han perdido la vida en accidentes ocurridos durante rallies y rallysprints celebrados en Asturias.
El último accidente se produjo este sábado, 26 de septiembre, durante el Rally Villa de Llanes. Según la información facilitada por la Guardia Civil, el siniestro tuvo lugar a las 13.52 horas en el tramo del Mazucu, cuando el BMW 320 en el que viajaban la joven y el piloto, de 26 años, sufrió una salida de vía por el margen derecho.
El vehículo se incendió posteriormente. La copiloto, una joven de 20 años y vecina de la zona oriental de Asturias, perdió la vida, mientras que el piloto resultó herido. Ambos eran vecinos del oriente asturiano.
La gravedad de lo sucedido llevó a la organización a suspender la competición.
Llanes ya sufrió una tragedia en 2021
El accidente de este sábado devuelve inevitablemente la memoria al Rally Villa de Llanes de septiembre de 2021.
Entonces fallecieron Jaime Gil, de 39 años, y su copiloto Diego Calvo, de 30, después de sufrir un accidente mientras competían a bordo de un Seat Marbella. El vehículo chocó contra un puente de piedra durante el descenso de L’Altu del Fitu.
La organización decidió suspender aquella edición tras conocerse la gravedad del accidente.
Cinco años después, la prueba llanisca vuelve a verse marcada por un accidente mortal, esta vez en el tramo del Mazucu.
Dos muertos en el Rally Villa de Tineo
Asturias volvió a sufrir otro duro golpe para el mundo del motor en abril de 2023.
Julio César Castrillo y Francisco Javier Álvarez fallecieron mientras disputaban el Rally Villa de Tineo. El Citroën DS3 N5 en el que participaban sufrió una salida de carretera y terminó impactando contra un árbol.
Los servicios de emergencia desplazados hasta la zona no pudieron salvar la vida de los dos ocupantes y la organización suspendió inmediatamente la competición.
La noticia causó una profunda conmoción dentro y fuera del automovilismo asturiano, con numerosas muestras de condolencia procedentes de clubes, pilotos, aficionados e instituciones.
Carreño, otra tragedia en 2026
Este mismo 2026 se había producido otro accidente mortal durante una competición automovilística en Asturias.
Fue el pasado mes de julio durante el Rallysprint de Carreño. Un espectador de 37 años falleció después de ser alcanzado por uno de los vehículos participantes tras sufrir una salida de pista.
El accidente dejó además heridos al piloto y al copiloto del coche.
A diferencia de los accidentes de Llanes y Tineo, en este caso la víctima mortal no participaba en la competición, sino que se encontraba siguiendo la prueba.
Seis fallecidos desde 2021
El balance de estos cuatro accidentes deja al menos seis víctimas mortales en pruebas de rally y rallysprint disputadas en Asturias desde septiembre de 2021: Jaime Gil y Diego Calvo en Llanes en 2021; Julio César Castrillo y Francisco Javier Álvarez en Tineo en 2023; un espectador de 37 años en Carreño en julio de 2026; y la joven copiloto de 20 años fallecida este sábado en Llanes.
La tragedia de este sábado supone, además, que el Rally Villa de Llanes registra por segunda vez en cinco años un accidente con víctimas mortales.
La investigación del último siniestro está ahora en manos de la Guardia Civil. Hasta el lugar se desplazaron patrullas del Sector de Tráfico de Asturias de Ribadesella y un equipo de Investigación de Siniestros Viales para esclarecer las circunstancias en las que el BMW 320 se salió de la carretera y posteriormente se incendió.
Mientras avanzan esas pesquisas, el Rally Villa de Llanes ha quedado nuevamente marcado por la tragedia y el automovilismo asturiano suma otro nombre a una dolorosa relación de víctimas que, desde 2021, alcanza ya al menos las seis personas.