La escasez de pisos disponibles y el encarecimiento de la compraventa y el alquiler marcan un escenario que afecta especialmente a jóvenes y familias que buscan establecer su hogar

El mercado inmobiliario asturiano continúa marcado por el encarecimiento de la vivienda y las dificultades de acceso tanto a la compra como al alquiler. Los últimos indicadores reflejan una situación especialmente exigente para quienes buscan un hogar, mientras el Gobierno del Principado anuncia nuevas actuaciones para ampliar el parque público y facilitar el acceso a una vivienda.
Según los datos de Fotocasa correspondientes a agosto de 2026, el precio medio de venta en Asturias alcanzó los 2.427 euros por metro cuadrado, lo que supone un incremento interanual del 14,4 %. Con estas cifras, una vivienda de 80 metros cuadrados tendría un precio aproximado de 194.000 euros, sin incluir impuestos ni otros gastos asociados a la compraventa.
En Oviedo, el precio medio alcanza los 2.606 euros por metro cuadrado, mientras que en Gijón asciende a 3.145 euros. En el caso de una vivienda de 80 metros cuadrados, estas cifras equivalen a unos 208.480 y 251.600 euros, respectivamente.
Katia Domingo, presidenta de la Unión de Inmobiliarias de Asturias y gerente de Agencia Domingo, pone el foco en el desequilibrio entre la oferta y la demanda. En una propuesta de valoración elaborada para esta información, pendiente de su aprobación, se recoge: «Estamos viviendo una situación en la que cada vez resulta más complicado acceder a una vivienda en Asturias. Los precios están subiendo porque la demanda sigue siendo importante y la oferta disponible no consigue responder a las necesidades del mercado».
El alquiler se acerca a los 1.000 euros mensuales
La situación tampoco resulta sencilla para quienes buscan una vivienda en alquiler. El precio medio en Asturias se situó en agosto en 12,41 euros por metro cuadrado, según Fotocasa. Esto supone que arrendar un piso de 80 metros cuadrados cuesta aproximadamente 992 euros mensuales.
La reducción de la oferta disponible añade dificultades a quienes buscan una vivienda. Según los datos del Observatorio del Alquiler, el número de inmuebles ofertados en Asturias habría pasado de 23.400 a 13.690 desde 2022, lo que representa una caída del 41 %.
En relación con este escenario, otra de las declaraciones propuestas para Katia Domingo señala: «El problema no es únicamente el precio, sino que cada vez hay menos viviendas disponibles para alquilar. Muchos propietarios tienen miedo a poner sus inmuebles en el mercado por la inseguridad jurídica y las dificultades que pueden encontrarse. Necesitamos recuperar su confianza y ofrecer garantías para que esas viviendas vuelvan a estar disponibles».
La dificultad para acceder a una vivienda afecta especialmente a quienes buscan independizarse o adquirir su primer inmueble. La propuesta de declaraciones también aborda esta situación: «Nos encontramos con jóvenes que tienen un empleo estable y que, aun así, no pueden acceder a su primera vivienda. También vemos familias que necesitan cambiar de casa y se encuentran con precios que no pueden asumir».
El Principado anuncia 800 nuevas viviendas públicas
Ante este escenario, el Gobierno de Asturias ha anunciado la construcción de 800 nuevas viviendas públicas, así como la ampliación de las ayudas al alquiler y de las deducciones fiscales relacionadas con el acceso a la vivienda. Las medidas fueron presentadas por el presidente del Principado, Adrián Barbón, durante el Debate de Orientación Política celebrado esta semana.
El Ejecutivo autonómico también contempla nuevas actuaciones para facilitar el acceso a la vivienda en el medio rural, con intervenciones previstas en nueve concejos y una línea de ayudas destinada a la autoconstrucción.
Respecto a estas iniciativas, la valoración propuesta para Katia Domingo plantea: «Toda iniciativa que contribuya a aumentar la oferta de vivienda es positiva, pero necesitamos que los anuncios se traduzcan en viviendas reales y que lleguen al mercado cuanto antes. La construcción de vivienda pública es necesaria, pero también debemos incentivar la promoción privada, facilitar la rehabilitación de inmuebles vacíos y reducir los obstáculos que dificultan poner nuevas viviendas a disposición de los ciudadanos».
A estas iniciativas se suma el programa Alquilámoste, que busca incorporar viviendas privadas vacías al mercado del arrendamiento mediante un sistema de garantías para los propietarios y alquileres dirigidos a hogares con ingresos medios o moderados.
El reto para Asturias será comprobar en qué medida estas actuaciones consiguen aumentar la oferta residencial y facilitar el acceso a una vivienda. Mientras tanto, los últimos indicadores reflejan que tanto la compra como el alquiler continúan suponiendo un importante esfuerzo económico para quienes buscan establecer su hogar en la comunidad.