El Salvaje Oeste sirvió de escenario para una jornada con actuaciones, gastronomía, influencers, arte y networking

Por unas horas, Gijón cambió Asturias por el Salvaje Oeste. Sombreros, estética western, música en directo, gastronomía, arte y hasta un podcast realizado ante los invitados formaron parte de la nueva edición del particular cumpleaños organizado hace unos días por Noelia Resch-Cárcaba, CEO de QUO Management, una celebración que volvió a ir mucho más allá de soplar las velas.
Después de la experiencia del pasado año, cuando una estética inspirada en el circo sirvió como hilo conductor de la fiesta, la anfitriona decidió cambiar completamente de escenario. En esta ocasión, el lejano Oeste fue el gran protagonista, con una puesta en escena diseñada para trasladar a los asistentes a un universo de cowboys y saloons sin necesidad de salir de Gijón.
La filosofía del encuentro, sin embargo, se mantuvo. El cumpleaños volvió a convertirse en una oportunidad para reunir en un ambiente distendido a empresarios, emprendedores, creadores de contenido, artistas y profesionales de diferentes sectores, dando visibilidad a sus proyectos y facilitando que surgieran nuevos contactos y colaboraciones.
Una de las principales novedades de esta edición fue la realización de un podcast en vivo, incorporando a la celebración uno de los formatos que más protagonismo ha adquirido en los últimos años dentro de la comunicación digital.
Micrófonos, invitados y producción se integraron así en la propia fiesta, convirtiendo la grabación en otra de las experiencias que pudieron vivir los asistentes.
La apuesta reforzó además una de las características que ha ido adquiriendo el cumpleaños: la combinación entre una celebración privada y un evento pensado también para generar contenido, mostrar proyectos y conectar a profesionales.
En una fiesta dedicada al Salvaje Oeste, la música tenía necesariamente que ocupar un lugar protagonista.
DJ Skyr3sh estuvo al frente de la sesión de DJ, mientras que el cantante Fredy Martínez aportó el componente pop a la jornada.
Y si había un género que no podía faltar en una celebración de estas características era el country. Alex Abati fue la encargada de llevarlo hasta la fiesta, completando una propuesta musical con diferentes estilos pero perfectamente integrada en la temática elegida para esta edición.
Todo lo ocurrido quedó además registrado por Lumiret Studio y Alejandro Noval Studio, responsables de la parte audiovisual y de inmortalizar algunos de los momentos de la jornada.

Jamón, brochetas y frutas llegadas desde Málaga
La gastronomía volvió a convertirse en otro de los grandes pilares de la celebración.
Álvaro Cortador se encargó del corte de jamón, convirtiendo el producto y su preparación en parte de la propia experiencia, mientras que Catering Tablas Asturias participó con el catering y la preparación de las mesas.
La fiesta contó además con colaboraciones procedentes de fuera del Principado. Sigfrido Fruit, firma malagueña especializada en aguacates y mangos, estuvo presente como patrocinador y colaborador del evento. La marca ha trabajado también con rostros conocidos como Paz Padilla.
Desde Cataluña llegó otra de las aportaciones gastronómicas. Angels de Beef Quality envió brochetas para la celebración, incorporándose así a una nómina de colaboradores que este año traspasó las fronteras asturianas.
Otro de los puntos dulces más llamativos llegó de la mano del Restaurante Bistro 21, con sus conocidos pasteles de frutas, elaboraciones que sorprenden por su realismo y que recuerdan visualmente a las creaciones que ha popularizado internacionalmente el pastelero francés Cédric Grolet.
No todo fueron música y gastronomía. El arte también tuvo su propio espacio durante la celebración gracias a Eleana Croma, que realizó láminas pintadas en vivo con acuarela.
Los invitados pudieron contemplar así el proceso creativo mientras transcurría la fiesta, incorporando una nueva experiencia en directo a una jornada diseñada precisamente para que diferentes disciplinas conviviesen en un mismo espacio.
La transformación del escenario en ese particular Salvaje Oeste gijonés corrió a cargo de Chulería Eventos, responsable de la decoración. Después de participar también en la edición anterior, el reto en esta ocasión pasaba por dejar atrás el universo circense y trasladar la estética western a la celebración.
La ambientación sirvió como nexo entre las distintas propuestas y reforzó el carácter temático de la jornada.
Influencers, sorteos y nuevas colaboraciones
La presencia de influencers, profesionales, empresarios y creadores volvió a favorecer ese componente de networking informal que caracteriza la cita. Las conversaciones profesionales fueron sucediéndose entre actuaciones, gastronomía, fotografías y los diferentes momentos preparados para los asistentes.
La jornada también reservó espacio para los regalos. Durante la celebración se realizaron sorteos con productos y propuestas de diferentes marcas, entre las que estuvieron Formi, Brilen, Reduit, Maison de Pat y Zalord.
Las firmas se sumaron así a una larga lista de colaboradores que participaron de diferentes maneras en una fiesta concebida también como escaparate para proyectos, productos y servicios.
La celebración comienza a adquirir así una identidad propia y a reinventarse en cada edición.
Si el pasado año la estética circense estuvo acompañada de música, gastronomía, mariachis, cócteles e incluso hipnosis, esta vez tocó viajar metafóricamente varios miles de kilómetros hasta el Salvaje Oeste.
También evolucionó el formato. La incorporación de un podcast realizado en directo se sumó a actuaciones musicales, creación artística en vivo, gastronomía, sorteos y producción audiovisual para convertir el cumpleaños en una sucesión de experiencias.
Detrás de todo ello continúa estando la misma idea: convertir una celebración en un espacio en el que ocio y networking puedan convivir, dando visibilidad a los profesionales y empresas participantes y facilitando que personas procedentes de ámbitos muy diferentes entren en contacto.
Así, entre sombreros, música country, sesiones de DJ, jamón recién cortado, brochetas llegadas desde Cataluña, aguacates y mangos malagueños, acuarelas realizadas en directo, sorprendentes pasteles de frutas y micrófonos grabando un podcast, el Salvaje Oeste aterrizó por unas horas en Gijón.
Un cumpleaños que, un año más, buscó demostrar que alrededor de una fiesta también pueden surgir contactos, colaboraciones y nuevas oportunidades profesionales.