La marcha reunió a participantes de todas las edades y rindió homenaje a Alejandro Catrain
La segunda edición de la marcha Gijón Respira volvió a sacar este domingo a numerosos gijoneses a las calles pese a unas condiciones meteorológicas poco favorables. La lluvia y el mal tiempo no impidieron que la iniciativa registrase una gran convocatoria, después de haber alcanzado previamente la cifra récord de 1.200 personas inscritas.
La marcha partió a las 12.00 horas desde los Jardines del Náutico y convirtió el centro de Gijón en escenario de una jornada dedicada a reivindicar una movilidad más sostenible, inclusiva y accesible. Los participantes pudieron completar el recorrido de diferentes maneras: caminando, corriendo, en bicicleta, patinete o silla de ruedas. La iniciativa contemplaba incluso la posibilidad de participar a bordo de un eBUS.
El objetivo de Gijón Respira pasa precisamente por demostrar que existen diferentes formas de desplazarse por la ciudad y reivindicar un espacio urbano pensado para todas las personas, independientemente de su edad o sus condiciones de movilidad.
La respuesta ciudadana adquirió especial relevancia teniendo en cuenta el tiempo adverso que acompañó a la jornada. Pese a ello, numerosos participantes decidieron mantener sus planes y sumarse a una marcha que en su segunda edición había superado ampliamente las expectativas de la organización ya antes de su celebración.
Esta edición tuvo además un componente especialmente emotivo por el homenaje a Alejandro Catrain. La cifra de 1.200 inscritos había supuesto ya un récord para Gijón Respira y confirmó el crecimiento de una iniciativa que busca consolidarse en el calendario de la ciudad. El éxito de convocatoria, pese a la meteorología, reforzó este domingo esa intención.
Así, paraguas, chubasqueros, bicicletas y zapatillas compartieron protagonismo en una mañana en la que Gijón volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la movilidad urbana. El mal tiempo amenazó la celebración, pero no consiguió frenar a quienes quisieron participar en la segunda edición de Gijón Respira.