Ambos sindicatos advierten de que las medidas propuestas por la derecha «supondrán recortes y retrocesos», y exigen un Plan de Vivienda «cierto y posible, en el que se explique dónde, cómo y cuándo se ejecutará» para atajar la incertidumbre

El adelanto electoral de las generales al 29 de noviembre, que lleva monopolizando las conversaciones este lunes desde que Pedro Sánchez lo anunciase a las nueve de la mañana, no solo está nutriendo respuestas desde la palestra política. También los dos principales sindicatos, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) se han pronunciado. Y lo han hecho poniendo el foco en la cuestión que, más que cualquier otra, ha motivado la decisión del presidente del Gobierno de la nación: la crisis de la vivienda. En efecto, ambos sindicatos han coincidido en señalar su deseo de que el Ejecutivo que salga de las urnas el mes que viene resuelva de una vez por todas tan espinosa y enquistada problemática, y que lo haga aportando medidas claras, precisas y eficaces. Un asunto que, entienden, debería permanecer ajeno a ideologías, y ser entendido como una urgencia nacional.
Javier Fernández Lanero ha sido el primero en alzar la voz. Minutos después de que Sánchez hablase a la nación, el secretario general de UGT en Asturias dejaba claro que, a las puertas del «momento de la verdad», será ahora cuando «los partidos se retraten y digan qué van a hacer». Y no se trata solo de una suerte de requisito ético; es, en toda regla, un mandato de los ciudadanos, que «exigimos saber qué es lo que propone cada partido: si se va a seguir profundizando en derechos, mejorando las pensiones, apostando para que haya una vivienda para todo el mundo a precio asequible, o si se va a gobernar para las élites, los grandes tenedores, los fondos y los especuladores». Así, Lanero ha pedido a los candidatos que elaboren y presenten durante la campaña «un plan con viviendas ciertas y posibles, y en el que se explique dónde, cómo y cuándo se harán, modificando leyes y cuanto haga falta». Un plan, en suma, «que sirva para mejorar la vida de España y de los españoles, garantizando el bienestar que llevamos construyendo desde el 78».
El futuro del programa VAC, en el aire
Horas después la estela del secretario general de UGT era seguida por Esther Barbón, a la sazón responsable de Área Externa de CCOO en Asturias. Su petición ha sido clara: medidas que atajen «definitivamente» la «urgente crisis de la vivienda» que acosa al país. Una cruzada para la cual ha propuesto acciones como «topar los alquileres, poner coto a los ‘fondos buitre’, limitar los pisos turísticos y movilizar vivienda vacía, construyendo nuevos hogares y apostando por la rehabilitación». Todo lo anterior, claro, de la mano de «salarios decentes, trabajos seguros y tiempo para vivir»; tres puntos, a su parecer, incompatibles con los postulados de la derecha, cuyos dirigentes «están proponiendo medidas que supondrán recortes y retrocesos». De hecho, y consciente de que las necesidades de la sociedad no terminan en la vivienda, Barbón ha advertido de que su sindicato «seguirá movilizándose para contener los precios de la vivienda y los alimentos», aunque sin negar un ligero baño de realidad: que, debido a la situación internacional, «la inflación no va a bajar en los próximos meses, y eso va a tener un impacto importante en los bolsillos».
No obstante, la confirmación de que los comicios del 29 de noviembre van mucho más allá de lo referente al mercado inmobiliario llegaba de la mano del secretario general de CCOO Intercentros, Joaquín Puga García. Inquieto ante la posibilidad de que una mayor demora en el arranque del programa del Vehículo de Apoyo a Cadenas (VAC) en Trubia, el aludido ha avisado de que, si dicha actividad no comienza antes de los comicios, la incertidumbre sobre el futuro de la carga de trabajo en la factoría se multiplicará. «Necesitamos respuestas, y respuestas concretas y reales, por parte del Ministerio de Defensa», ha apuntado, exigiendo compromisos políticos que garanticen la ejecución del programa del VAC pase lo que pase en las urnas. Porque, como el mismo Puga confesaba antes de terminar su comparecencia ante los medios, «el tiempo es lo que a nosotros ahora nos falta».