La operación ‘Butzi’ permitió desmantelar dos puntos de venta en Mieres y la provincia de León, con tres kilos de cocaína, 18 de hachís, dos armas y más de 15.000 euros intervenidos

La Guardia Civil ha dado por culminada la operación ‘Butzi’ contra el tráfico de drogas entre Asturias y León con siete detenidos y los dos principales cabecillas de la organización enviados a prisión provisional. La investigación permitió desmantelar dos puntos de venta de cocaína y hachís, uno de ellos localizado en Mieres, y se saldó con la intervención de una importante cantidad de droga, armas, dinero en efectivo y vehículos. La investigación comenzó en febrero, cuando el Equipo de Delincuencia Organizada Antidroga (EDOA) de León detectó que una vivienda de Villarodrigo de las Regueras se utilizaba presuntamente como punto de distribución. Según la Guardia Civil, el trasiego de compradores era constante y el volumen de venta diaria elevado. Los investigadores comprobaron además que los integrantes del grupo se desplazaban en vehículos para realizar entregas y adoptaban medidas para dificultar tanto la detección de la droga como su identificación.
El operativo se desplegó el pasado 2 de octubre, con tres registros simultáneos en Villarodrigo de las Regueras, Villaobispo y Mieres. En las viviendas y durante las actuaciones se localizaron tres kilos de cocaína y 18 kilos de hachís, además de más de 15.000 euros en efectivo, dos armas de fuego y siete vehículos, varios de ellos de alta gama. En total fueron detenidas siete personas, cinco hombres y dos mujeres, entre ellas quienes, según los investigadores, serían los principales responsables de la organización. Todos pasaron el domingo 4 de octubre a disposición judicial en León. Tras prestar declaración, el juzgado decretó prisión provisional para los dos cabecillas y dejó en libertad con cargos al resto, con distintas medidas cautelares.
La operación ha permitido, según Interior, eliminar dos puntos de venta de droga en las dos provincias y especialmente el ubicado en León, cuya actividad habría generado una importante afectación sobre la salud pública. La investigación continúa abierta, por lo que la Guardia Civil no descarta nuevas detenciones en los próximos días.