El alojamiento aparece anunciado en una plataforma de casas rurales con precios desde 660 euros por siete noches y presenta a ambos activistas como sus gestores ; también ha estado anunciado en Airbnb
La sociedad de Rubén Rosón y David Acera vinculada al alojamiento rural de Lena aparece públicamente asociada a una casa que permite formalizar reservas para el próximo mes de abril, pese a que el propio Rosón aseguró ayer a este medio que el proyecto se encuentra todavía «en fase de arranque», que no existe una explotación turística en funcionamiento y que por el momento no se puede «reservar ni alquilar». A través de la plataforma CasasRurales.net, el establecimiento figura actualmente con disponibilidad para abril y permite realizar una reserva. El precio anunciado para dos personas durante siete noches parte de los 660 euros por semana. La misma página presenta a Rubén y David como los propietarios del alojamiento y recoge además una descripción del proyecto que coincide con buena parte del modelo de «turismo comunitario» que Rosón explicó a este medio.
El espacio también contempla acuerdos con entidades, como confirmó este miércoles a miOviedo Rubén Rosón, uno de ellos es junto a Comisiones Obreras, aunque en la propia conversación el exedil ovetense dejaba claro que se trataría de un acuerdo previo a la puesta en funcionamiento del alojamiento.
«En nuestros alojamientos nos apartamos de un modelo turístico basado en la maximización del beneficio privado a costa del territorio y de la comunidad donde se desarrolla», señala el texto publicado en la plataforma. A continuación, los responsables aseguran que abrazan un modelo que busca «zambullirse en la comunidad humana que se visita», conocerla y participar en sus «tradiciones, espacios, debates y celebraciones». Un planteamiento que guarda claras similitudes con el discurso utilizado por Rosón al defender ayer que su iniciativa es «justamente lo contrario» al turismo de Airbnb.
También aparece vinculado a Airbnb

La casa ha aparecido además anunciada en Airbnb, aunque actualmente el anuncio ya no está disponible en la plataforma. Este extremo permite acreditar que el establecimiento ha tenido presencia en Airbnb, pero no determinar cuándo se produjo ese anuncio ni quién lo gestionaba. De hecho, no puede asegurarse que estuviera publicado antes del cambio de propietarios que, según la información disponible, se produjo el pasado mes de diciembre.
También existen referencias recientes al alojamiento en las reseñas públicas de Google en las que distintos usuarios mencionan a un «David» como gestor del inmueble. No se puede confirmar, sin embargo, que esas referencias correspondan a David Acera, conocido por su actividad como cuentacuentos y activista y también vinculado al movimiento por la vivienda. La casa rural en la que se desarrolla el proyecto se encuentra, además, en el pueblo del que procede parte de la familia de Acera.
Este vínculo con el territorio es precisamente uno de los argumentos utilizados por los promotores para defender el proyecto. Rosón explicó ayer a este medio que la iniciativa pretende generar actividad en un pequeño núcleo de Lena afectado por la despoblación y que el alojamiento sería solamente una parte de un proyecto más amplio, relacionado también con actividades culturales y con la participación de los vecinos.
«Campaña de desprestigio»
Rosón atribuye la polémica a una«campaña de acoso de la ultraderecha» y sostiene que se está utilizando su participación en la sociedad para tratar de desacreditar su actividad en el movimiento por la vivienda. El activista ya defendió ayer que no existe contradicción entre ambas cuestiones y que el proyecto que prepara junto a Acera pretende precisamente alejarse del modelo de turismo que, a su juicio, está agravando el problema de acceso a la vivienda en Asturias.
Desde Vox Asturias, sin embargo, la lectura es radicalmente distinta. La diputada y portavoz autonómica Carolina López ha calificado el caso como «un capítulo más de la izquierda caviar» y ha cuestionado que Rosón y Acera defiendan que «la vivienda es un derecho, no puede ser un negocio» mientras participan en una empresa vinculada a alojamientos turísticos: «A la izquierda le importa una mierda que tú tengas vivienda, lo que quieren es utilizarte a ti mientras son ellos los que hacen negocio a tu costa».


En todes les cases cuecen fabes y en la mía a calderades.