Dos destituciones, contratos cuestionados y una auditoría anunciada dibujan el escenario que encuentra el nuevo responsable

La empresa municipal Divertia Gijón abre una nueva etapa después de varios meses especialmente convulsos. El Consejo de Administración aprobó este viernes el nombramiento de Carlos Barcia como nuevo gerente de la sociedad, poniendo así fin a una situación marcada por los ceses en la dirección, las críticas de la oposición y las dudas planteadas sobre determinados procedimientos de contratación de los grandes conciertos celebrados durante el verano.
Barcia, que acumula más de 31 años de trayectoria profesional vinculada a la gestión y organización de eventos, asume la responsabilidad de una empresa estratégica para la actividad cultural y festiva de Gijón. Bajo su dirección estarán, entre otros ámbitos, el Teatro Jovellanos, el Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX) y buena parte de las celebraciones y acontecimientos que se desarrollan en la ciudad.
«Afronto esta nueva etapa con mucha ilusión, responsabilidad y ganas de trabajar», aseguró tras conocerse su nombramiento. El nuevo gerente destacó también la importancia de Divertia para la vida cultural, social y económica de Gijón y se comprometió a aportar su experiencia y capacidad de gestión «desde el diálogo y, sobre todo, mucho trabajo».
Su llegada se produce después de una crisis que estalló el pasado mes de julio, cuando la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, decidió destituir a Oliver Suárez como presidente de Divertia. La decisión llegó después de conocerse que Suárez había firmado unilateralmente contratos relacionados con los conciertos de Alejandro Sanz y Lola Índigo sin someterlos previamente al Consejo de Administración.
El entonces presidente reconoció un error en el procedimiento y asumió la responsabilidad de su actuación. Sin embargo, la controversia no terminó ahí.
A comienzos de agosto, el Consejo de Administración acordó por unanimidad el cese del hasta entonces gerente, Fernando Losada. En aquella reunión también se aprobó la realización de una auditoría sobre el historial de contrataciones de la sociedad y se facultó a Jesús Martínez Salvador, responsable municipal de Festejos, para formalizar los contratos que permanecían pendientes de cara a la Semana Grande.
La situación desencadenó un intenso enfrentamiento político. El PSOE denunció la existencia de contratos sin firmar a escasos días de los conciertos y reclamó explicaciones sobre la gestión económica y administrativa de Divertia.
Los conciertos, en el centro de la controversia
Uno de los principales focos de las críticas fueron Los Conciertos del Parque. Los socialistas cuestionaron distintos aspectos de su contratación y reclamaron documentación sobre los gastos asociados a los espectáculos.
Entre las cuestiones planteadas figuraban el coste de las actuaciones, la gestión de los palcos VIP y determinados servicios de montaje y cáterin. El PSOE también solicitó explicaciones sobre el destino de 300 entradas vinculadas a estos espacios.
Las denuncias políticas llevaron el debate hasta el Pleno municipal. El pasado 16 de septiembre, PSOE, IU, Podemos y Vox respaldaron iniciativas para investigar la gestión de Divertia, aunque estas no prosperaron por el voto contrario de Foro, PP y Oliver Suárez.
En concreto, se rechazó la creación de una comisión de investigación y la petición de una fiscalización de las contrataciones realizadas desde 2023 por parte de la Sindicatura de Cuentas.
Las controversias sobre los procedimientos administrativos no implican, por sí mismas, la existencia de responsabilidades penales o irregularidades judicialmente acreditadas.
Carlos Barcia se incorpora, además, en un momento importante para la planificación económica de Divertia. La sociedad aprobó recientemente su presupuesto para 2027, que asciende a 9.808.099,51 euros, con un incremento del 7,5% en la aportación municipal respecto al ejercicio anterior.
El nuevo gerente tendrá por delante la organización de los principales acontecimientos culturales y festivos de Gijón, pero también el reto de desarrollar su gestión en un contexto de especial atención política sobre los procedimientos de contratación.
Su nombramiento supone así el comienzo de una nueva etapa en Divertia, mientras continúa pendiente de conocerse públicamente el alcance y las conclusiones definitivas de la auditoría anunciada tras la crisis del verano.