El presidente del Principado recuerda los vínculos históricos con la diáspora asturiana y defiende sus derechos políticos

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha defendido desde Buenos Aires que todos los ciudadanos españoles deben disfrutar de los mismos derechos, independientemente de su lugar de residencia, y ha rechazado cualquier distinción entre quienes viven dentro y fuera de España. Lo ha hecho durante la recepción organizada por la Embajada española en Argentina con motivo de la Fiesta Nacional, en la que Asturias ha sido la comunidad autónoma invitada.
«Todo aquel que goza de la nacionalidad española tiene que tener derecho a voto», ha afirmado el jefe del Ejecutivo asturiano, que ha insistido en que no pueden existir «nacionales de primera y de segunda». Con estas palabras, Barbón ha situado la igualdad de derechos políticos de los españoles residentes en el extranjero entre los principales mensajes de su intervención.
El presidente asturiano ha aprovechado su primer viaje oficial a Argentina para reivindicar los «profundos vínculos históricos, culturales y humanos» que unen ambos territorios, especialmente a través de las sucesivas generaciones de emigrantes que cruzaron el Atlántico en busca de oportunidades.
Durante su discurso, Barbón ha agradecido la acogida que Argentina brindó a miles de españoles, muchos de ellos asturianos, que abandonaron su tierra por razones económicas o políticas. «Nos ha acogido de una forma fraternal», ha señalado, antes de expresar «la gratitud del pueblo de Asturias y del pueblo de España» hacia el país sudamericano.
El dirigente socialista ha reconocido que su visita ha estado marcada por la emoción y el recuerdo de quienes tuvieron que dejar atrás sus hogares para construir una nueva vida. «Aquí se acogió a muchísimos hombres y mujeres», ha recordado.
Asturias, una tierra que «no excluye, sino que abraza»
En su intervención, Barbón también ha reivindicado el significado del 12 de octubre como una fecha que simboliza «el encuentro de dos mundos», destacando los elementos culturales, lingüísticos e históricos compartidos entre España y América.
El presidente ha defendido igualmente la identidad propia de Asturias, poniendo en valor sus tradiciones, su gastronomía, su cultura y su diversidad lingüística. «Somos una tierra que no excluye, sino que abraza», ha asegurado.
En este contexto, ha dedicado una parte de su discurso a la comunidad asturiana en el exterior, especialmente a la asentada en Argentina, donde se encuentra la mayor representación de la diáspora asturiana del mundo.
También ha destacado el Congreso Mundial de Asturianía como ejemplo de la fortaleza de esos vínculos. Según ha expresado, «Asturias se vive con múltiples acentos, pero con la misma pasión, la misma bandera y los mismos sentimientos».
Barbón ha aprovechado igualmente la recepción para reivindicar la Constitución de 1978 como fundamento del desarrollo autonómico y del progreso democrático español.
La visita también ha tenido una vertiente institucional y turística. El presidente ha promocionado Asturias como destino para los visitantes argentinos, asegurando que «quien prueba Asturias, repite».
Antes de acudir a la recepción de la Embajada, Barbón visitó el Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (ESMA), vinculado a la memoria de la dictadura argentina, así como el edificio legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde mantuvo encuentros con representantes políticos locales.