La falta de médicos supera el 60% y ACAIP-UGT alerta de que las descompensaciones psiquiátricas pueden comprometer la seguridad

La situación sanitaria en la prisión de Asturias preocupa cada vez más a los representantes de los trabajadores. El centro penitenciario cuenta actualmente con solo tres médicos para atender a una población de 1.167 internos, una cifra que, según denuncia el sindicato ACAIP-UGT, evidencia la grave escasez de personal facultativo. La organización asegura que el déficit supera el 60% y advierte de que sus consecuencias van mucho más allá de las dificultades para acceder a una consulta médica.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, celebrado este sábado 10 de octubre, el sindicato mayoritario en el ámbito penitenciario ha lanzado una advertencia sobre lo que considera una situación crítica en las cárceles españolas y, especialmente, en el establecimiento asturiano. Según sostiene, la falta de profesionales dificulta la detección temprana de enfermedades mentales, favorece el agravamiento de los trastornos psiquiátricos y puede comprometer tanto la seguridad de los internos como la de los trabajadores.
Las cifras que maneja la organización reflejan la magnitud del problema. Más del 30% de la población penitenciaria española padece alguna patología mental o recibe tratamiento con psicofármacos, según los datos difundidos por ACAIP-UGT. Sin embargo, los recursos disponibles para atender estas necesidades resultan, a juicio del sindicato, claramente insuficientes.
La situación no sería exclusiva de Asturias. De acuerdo con los datos del Portal de Transparencia correspondientes a octubre de 2026 citados por la organización, el déficit de personal médico en las prisiones españolas supera el 77% de las plazas.
ACAIP-UGT recuerda que el ingreso en prisión supone un importante impacto psicológico. La pérdida de libertad, la separación del entorno familiar y la incertidumbre sobre el futuro pueden contribuir a desencadenar trastornos mentales o agravar enfermedades previamente existentes.
En estas circunstancias, disponer de profesionales sanitarios suficientes resulta fundamental para identificar posibles patologías desde el primer momento. Sin embargo, el sindicato considera que la escasez de facultativos hace prácticamente imposible garantizar una evaluación adecuada cuando una persona ingresa en prisión.
A ello se suma la dificultad para realizar un seguimiento continuado de los tratamientos. La organización advierte de que esta falta de supervisión puede provocar descompensaciones psiquiátricas dentro de los módulos penitenciarios, con consecuencias para la convivencia y el funcionamiento ordinario del centro.
«La falta de médicos impide el diagnóstico precoz y dispara las descompensaciones psiquiátricas», denuncia ACAIP-UGT, que también alerta del riesgo que esta situación representa para la integridad física de los funcionarios penitenciarios.
Exigen medidas urgentes ante las elecciones generales
Ante este escenario, el sindicato reclama a las administraciones competentes una respuesta inmediata para frenar la pérdida de profesionales sanitarios en las cárceles.
Entre sus principales reivindicaciones figuran la cobertura de las plazas médicas vacantes, el incremento de los recursos especializados en salud mental y una mayor formación de los trabajadores penitenciarios para afrontar situaciones relacionadas con trastornos psiquiátricos.
ACAIP-UGT también exige protocolos y herramientas adecuadas para intervenir ante posibles episodios de descompensación.
Con las elecciones generales del próximo 29 de noviembre en el horizonte, la organización pide compromisos concretos para resolver un problema que, según denuncia, lleva tiempo deteriorando la atención sanitaria y las condiciones de seguridad en los centros penitenciarios.