Una tecnología de última generación permite administrar insulina sin tubos externos y reducir los episodios de hipoglucemia

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) vuelve a situarse a la vanguardia de la innovación sanitaria en España. El centro hospitalario de Oviedo se ha convertido en el primero del país en poner en marcha un programa de implantación de bombas de insulina en formato parche, una tecnología que busca transformar el día a día de las personas con diabetes tipo 1. El dispositivo, de pequeño tamaño y sin tubos ni catéteres externos, permite administrar insulina de manera automatizada y facilita una mayor autonomía a los pacientes.
La iniciativa, impulsada por el Servicio de Endocrinología y Nutrición del hospital, comenzó hace más de tres meses y ya está ofreciendo sus primeros resultados. Según ha informado el Gobierno del Principado, once pacientes asturianos utilizan actualmente este nuevo sistema, mientras que otros diez comenzarán a beneficiarse de él durante las próximas semanas.
El dispositivo empleado es el Omnipod 5, un sistema automatizado de administración de insulina que funciona en combinación con la monitorización continua de glucosa. Su principal particularidad es que se adhiere directamente a la piel, sin necesidad de los tubos externos característicos de otras bombas tradicionales.
Esta tecnología permite suministrar insulina rápida de forma continua y ajustar automáticamente su administración en función de los niveles de glucosa registrados. De este modo, contribuye a mantener un control más estable del azúcar en sangre y reduce parte de las tareas que los pacientes deben realizar diariamente para gestionar su enfermedad.
Los resultados iniciales del programa son especialmente alentadores, según la información facilitada por el Ejecutivo autonómico. Los profesionales sanitarios han observado mejoras en el control de la glucosa, un aumento del tiempo durante el que los pacientes mantienen sus niveles dentro de los valores recomendados y una reducción de los episodios de hipoglucemia.
Estos últimos se producen cuando la concentración de azúcar en sangre desciende por debajo de los niveles normales y pueden provocar síntomas como sudoración, temblores, mareos o confusión, además de complicaciones graves en determinados casos.
A los beneficios clínicos se suma una mejora en la experiencia cotidiana de quienes utilizan el dispositivo. Los pacientes destacan una mayor comodidad y facilidad para gestionar su tratamiento, así como la discreción que ofrece un sistema sin tubos externos.
Para las personas con diabetes tipo 1, que necesitan administrar insulina de manera continuada debido a que su organismo no produce cantidades suficientes de esta hormona, estos avances pueden suponer una importante mejora en su calidad de vida.
El hospital ampliará progresivamente el programa
El Servicio de Endocrinología y Nutrición del HUCA, dirigido por Edelmiro Menéndez, continuará extendiendo la utilización de esta tecnología a nuevos pacientes.
La incorporación se realizará de manera progresiva, atendiendo a los criterios clínicos y de seguridad establecidos en las guías actuales para el tratamiento de la diabetes tipo 1.
Con este programa, el hospital asturiano refuerza su apuesta por incorporar nuevas herramientas tecnológicas a la sanidad pública, con el objetivo de mejorar el control de enfermedades crónicas y facilitar una vida más cómoda y autónoma a quienes conviven con ellas.