La compañía estadounidense se hace con los derechos de una competición que tendrá a España como uno de sus anfitriones

El Mundial de fútbol de 2030 ya tiene dueño televisivo en España. Netflix ha adquirido los derechos audiovisuales de los 104 partidos del campeonato para España y Andorra, en una operación que supone un cambio de enorme trascendencia para el mercado deportivo y que deja en el aire el papel que desempeñarán las cadenas tradicionales, especialmente RTVE.
El acuerdo, anunciado este martes por la plataforma y la FIFA, permitirá a Netflix retransmitir íntegramente una competición especialmente significativa para el fútbol español. España será uno de los tres países organizadores, junto a Portugal y Marruecos, y el torneo servirá para conmemorar el centenario del primer Mundial, celebrado en Uruguay en 1930.
Sin embargo, los aficionados no tendrán que contratar necesariamente Netflix para seguir los encuentros más importantes. El acuerdo contempla que una televisión nacional emita gratuitamente un partido por jornada, todos los encuentros de la Selección española, las dos semifinales y la gran final.
Por el momento, se desconoce qué cadena asumirá esas retransmisiones.
La adquisición supone un importante desafío para RTVE, que durante los últimos años ha mantenido una presencia destacada en las retransmisiones de grandes competiciones internacionales.
En el Mundial de 2026, celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, la televisión pública española ofreció 33 partidos, incluidos todos los disputados por España. Según los datos de la Corporación, 38,43 millones de espectadores siguieron algún momento del campeonato, mientras que los encuentros retransmitidos registraron una audiencia media de 4,87 millones de personas y una cuota de pantalla del 45,9%.
Ahora, la situación cambia radicalmente. Netflix controlará los derechos del campeonato y tendrá que concretarse qué operador ofrecerá los partidos reservados para la televisión gratuita.
Tampoco se ha comunicado cuánto ha desembolsado la compañía estadounidense por la operación. Como referencia, RTVE destinó alrededor de 55 millones de euros a los derechos del Mundial de 2026, aunque aquel acuerdo comprendía un número mucho menor de encuentros.
Una revolución en la forma de ver fútbol
La apuesta de Netflix no se limitará a retransmitir partidos. La compañía prepara una programación específica para el público español, con espacios previos, análisis posteriores, contenidos durante los descansos y resúmenes diarios.
La operación refuerza su creciente presencia en el deporte en directo, después de incorporar acontecimientos relacionados con la NFL, la WWE, el béisbol y el boxeo.
Hasta ahora, su vinculación con el fútbol español se había desarrollado principalmente mediante documentales y producciones deportivas.
El Mundial de 2030 marcará así un antes y un después en la televisión deportiva española, al situar a una plataforma de streaming como principal titular de los derechos de una competición históricamente vinculada a las grandes cadenas.
Con España como anfitriona y vigente campeona mundial, el interés televisivo promete ser extraordinario. La gran pregunta para millones de aficionados es ahora qué cadena permitirá seguir gratuitamente a la Selección y cuánto protagonismo conservará la televisión convencional frente al avance de las plataformas digitales.