La fuerte lluvia caída el miércoles obligó a la dirección del colegio de El Llano a reclamar la intervención de Bomberos, mientras que en el centro recién reformado se observan cuestiones por resolver; el sindicato reclama a Ayuntamiento y Gobierno una revisión del estado de ambas escuelas

La falta de mantenimiento y las actuaciones que quedaron fuera de los proyectos de rehabilitación preocupan a la comunidad educativa de los colegios públicos Rey Pelayo y Los Campos. El Sindicatu Unitariu Autónomu de Trabayadores de la Enseñanza d’Asturies (SUATEA) denuncia las deficiencias que persisten en ambos centros y reclama al Ayuntamiento y a la Consejería de Educación una revisión de sus instalaciones para garantizar su conservación y resolver los problemas pendientes.
En lo que respecta al Rey Pelayo, las fuertes lluvias del miércoles pasado provocaron filtraciones de agua en una de las alas del edificio. Éste llegó desde la cubierta hasta la segunda planta supuestamente por el desbordamiento de los canalones y obligó a la dirección a solicitar la intervención de Bomberos. El profesorado del centro de El Llano teme que la falta de mantenimiento de la cubierta y de los árboles exteriores, cuyas ramas alcanzan el tejado, pueda contribuir a obstruir los desagües y agravar los problemas cuando se registran precipitaciones intensas.
La zona afectada corresponde a un ala de tres plantas, con cinco aulas por planta, que quedó fuera del proyecto de rehabilitación del colegio. En ella tampoco se ejecutaron los trabajos de refuerzo de los forjados realizados en otras partes del edificio. Actualmente, estos espacios no tienen uso educativo y la comunidad escolar desconoce qué destino se les pretende dar. Ante esta situación, SUATEA reclama que se revise el estado de conservación de esta parte del inmueble y se garantice su mantenimiento, además de estudiar la posibilidad de recuperar las instalaciones para usos educativos, culturales o comunitarios que beneficien al barrio.
Sin cubierta, sin juegos y sin megafonía
En Los Campos, pese a las obras de rehabilitación que obligaron a alumnos y profesores a trasladarse todo el curso pasado al Asturias, persisten preocupaciones sobre zonas que no fueron incluidas en la reforma, como el salón de actos y un edificio anexo perteneciente a la consejería. A ello se añaden problemas de salubridad relacionados con la presencia de palomas y cuestiones pendientes relativas al cerramiento, la no ejecución de la cubierta de un patio incluido en el proyecto, la ausencia de mobiliario de juegos infantil y la no reinstalación del equipo de megafonía anteriormente existente.
En este caso, SUATEA considera necesario que el Ayuntamiento aclare qué actuaciones están pendientes, cuáles están previstas y cómo se garantizará que los problemas que quedaron fuera del proyecto principal reciban también una solución. Al tiempo, reclama tanto al concejo como al Gobierno una revisión del estado de las zonas no rehabilitadas de ambos colegios, actuaciones de mantenimiento preventivo, información clara sobre los espacios pendientes y una planificación coordinada para dotarlas de un nuevo uso cultural y público al servicio de la ciudadanía. «La rehabilitación de un colegio no debería darse por concluida mientras permanezcan espacios deteriorados, sin mantenimiento adecuado o sin un destino definido», clama el sindicato, que considera que la distribución de competencias entre instituciones contribuye a estancar las posibles soluciones.