El Observatorio Xixonés de Movilidad organiza una nueva edición de Movilízate, con encuentros sobre transporte público y movilidad feminista, presentaciones de libros y actividades en la calle. La iniciativa llega en plena discusión sobre el espacio que ocupan peatones, bicicletas y coches en las calles gijonesas.

¿Cómo sería Gijón si desplazarse por sus calles fuese más fácil, accesible y seguro para todos? Los carriles bici que desaparecen, los aparcamientos que se recuperan, las aceras que se quedan pequeñas o las dificultades para desplazarse a pie por determinados puntos de la ciudad forman parte de un debate que va mucho más allá del tráfico. Porque, al final, la movilidad no va solo de coches, bicicletas o autobuses, sino de cómo se reparte el espacio de una ciudad y de quién puede disfrutarlo.
Con esa idea vuelve Movilízate 2026, la iniciativa del Observatorio Xixonés de Movilidad (OXM) que reunirá del 26 de octubre al 1 de noviembre distintas propuestas para pensar y vivir otro Gijón. Habrá conversaciones, presentaciones literarias y actividades en la calle, con una primera cita este viernes en Paspartú Refugio Creativo. El programa pondrá sobre la mesa cuestiones que afectan al día a día de los gijoneses. El martes, el encuentro «¿Qué significa un servicio público de movilidad?» abordará el papel del autobús, la bicicleta pública, el taxi y la tarjeta CONECTA. Un día después, el miércoles, llegará el turno de la movilidad feminista, con una reflexión sobre cómo los cuidados, la seguridad y la accesibilidad condicionan los desplazamientos cotidianos.
La propuesta no surge de la nada. El Observatorio nació a finales de 2023 con la intención de analizar los problemas de movilidad de Gijón, detectar necesidades y plantear posibles soluciones al Ayuntamiento. Su representante, Román Torres, explicaba entonces que la ciudad contaba con asociaciones sectoriales, pero echaba en falta una plataforma que defendiese al peatón y abordase la movilidad en su conjunto, desde quienes caminan hasta quienes utilizan la bicicleta, el patinete, el autobús o el coche. La idea era, y sigue siendo, recabar datos, informar y fomentar un debate riguroso, lejos de las discusiones que se quedan en las posiciones enfrentadas. Para ello, el OXM reúne perfiles diversos, desde personas vinculadas al ámbito de la seguridad vial hasta urbanistas y vecinos.
Desde sus primeros meses de actividad, la entidad también ha cuestionado algunas decisiones municipales. En diciembre de 2023 mostró su rechazo a la supresión de los ciclocarriles al considerar que no se ofrecían alternativas para los usuarios de la bicicleta. Y en abril de 2024, junto a Asturies ConBici, reclamó mejoras en el proyecto del carril bici de Poniente, con propuestas para corregir puntos conflictivos, facilitar los accesos y reforzar la seguridad. Son solo dos ejemplos de una discusión que continúa abierta en Gijón: cómo compatibilizar los distintos usos de la calle sin dejar a nadie atrás. Una cuestión que afecta tanto a la continuidad de los itinerarios ciclistas como al diseño de las aceras, los caminos escolares, la frecuencia del transporte público o la seguridad de los cruces.