El presidente asturiano reconoce que es «duro» escuchar a un referente socialista desmarcarse del partido antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, aunque asegura que la militancia está movilizada y desconfía de las encuestas que dan la victoria a PP y Vox

Las declaraciones de Felipe González, expresidente del Gobierno y uno de los referentes históricos del PSOE, no han sentado bien entre las filas socialistas. El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha reconocido este viernes que resulta «duro» escuchar que González votará en blanco en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, una decisión que ha generado «decepción» entre los militantes. «Creo que hace tiempo que la militancia, en ese sentido, con las declaraciones de Felipe, no se siente muy a gusto», ha señalado Barbón en una entrevista en RNE. El dirigente asturiano ha asegurado sentir un «profundo respeto» por los líderes históricos del partido, pero ha admitido que le resulta triste escuchar esa postura de quien fue presidente del Gobierno durante casi catorce años.
Barbón se ha pronunciado sobre esta cuestión en plena cuenta atrás para los comicios generales, en los que el PSOE se juega su continuidad al frente del Ejecutivo. Frente a las encuestas que apuntan a una victoria de PP y Vox, el presidente asturiano ha expresado su desconfianza hacia los sondeos y ha defendido que la izquierda está «movilizada» de cara a la cita electoral. En paralelo, Barbón ha evitado aclarar si contará con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero durante la campaña electoral, como ocurrió en los comicios de 2023. El dirigente socialista ha explicado que el diseño de la campaña todavía está en elaboración y ha recordado que, en sus anteriores citas electorales autonómicas, apenas participaron representantes nacionales, salvo Pedro Sánchez.