El presidente del Principado reivindica el esfuerzo de generaciones de trabajadores y acusa a sus adversarios de cuestionar derechos conquistados durante décadas

El presidente del Principado de Asturias y secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), Adrián Barbón, lanzó este lunes desde Gijón un contundente mensaje contra la derecha y la ultraderecha de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. «Aquí en Asturias no vamos a dejar de dar la batalla», proclamó durante un multitudinario mitin celebrado en el recinto ferial Luis Adaro, en el que compartió escenario con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la cabeza de lista socialista por Asturias, Adriana Lastra, y la candidata a la Alcaldía gijonesa, Lara Martínez.
El acto reunió a 3.000 personas en el interior del recinto, mientras que, según los datos facilitados por la organización, otras 3.000 se quedaron a las puertas al completarse el aforo. Barbón destacó que la convocatoria había desbordado «absolutamente todas» las previsiones y recordó que fue precisamente en Gijón donde, en 2018, comenzó el camino de Sánchez hacia la Moncloa.
Durante su intervención, el presidente asturiano situó las pensiones, el salario mínimo y el acceso a la vivienda entre las principales cuestiones que, a su juicio, estarán en juego en las urnas. Recordó que Asturias cuenta con unos 275.000 pensionistas y más de 50.000 trabajadores que perciben el Salario Mínimo Interprofesional.
«A mis padres nadie les regaló la pensión, se la ganaron ellos con su esfuerzo», afirmó, al tiempo que cuestionó las posiciones de PP y Vox sobre el futuro del sistema público de pensiones.
Argentina como advertencia del futuro
Uno de los momentos más emotivos de su discurso llegó cuando recordó su reciente viaje a Argentina y Uruguay, donde mantuvo encuentros con emigrantes asturianos. Barbón relató el caso de Angelines, una mujer que, pese a haber superado la edad de jubilación, continúa trabajando porque su pensión no le permitiría llegar a fin de mes.
«No quiero ese futuro para España y eso es lo que nos jugamos», advirtió, utilizando la situación argentina como ejemplo de las consecuencias que, según su interpretación, podrían tener determinadas políticas económicas.
También defendió el derecho al voto de los españoles residentes en el extranjero y cuestionó los discursos contrarios a la inmigración. «Cómo se puede ser tan insolidario con la inmigración cuando los nuestros tuvieron que salir fuera», planteó.
Asturias como ejemplo de políticas progresistas
Barbón aprovechó el acto para reivindicar algunas de las principales iniciativas de su Ejecutivo. Entre ellas, destacó la gratuidad educativa desde las primeras etapas hasta la universidad, la red autonómica de Escuelines y la tarjeta Conecta, que permite viajar ilimitadamente en transporte público por 20 euros mensuales.
También mencionó la visita realizada junto a Sánchez al astillero Armon, donde se construye un ferry completamente eléctrico y trabajan más de 300 personas. «Asturias marca la diferencia», aseguró.
No obstante, dejó claro que continuará reclamando inversiones al Gobierno central, independientemente de quién lo presida, especialmente en cuestiones como el Plan de Vías de Gijón, la autovía del Occidente y la eliminación del peaje del Huerna.
Lastra y Lara Martínez cargan contra la derecha
Adriana Lastra también endureció su discurso contra PP y Vox, a quienes acusó de amenazar las pensiones públicas, los derechos laborales y los avances en igualdad. La candidata socialista aseguró que su partido defenderá estos derechos «con uñas y dientes» y reivindicó la capacidad del PSOE para frenar a las fuerzas reaccionarias.
Por su parte, Lara Martínez trasladó el debate nacional a la política municipal gijonesa. La candidata socialista criticó que, bajo el actual Gobierno local, se haya duplicado, según afirmó, el número de personas que duermen en la calle, mientras el Ayuntamiento apuesta por instalar una bandera de grandes dimensiones.
«No quiero que Gijón se resigne», manifestó Martínez, que defendió la necesidad de recuperar un gobierno socialista en la ciudad.
El mitin concluyó con un mensaje compartido por los dirigentes socialistas: movilizar al electorado progresista para evitar un cambio de Gobierno el 29 de noviembre y presentar Asturias como uno de los principales territorios de resistencia política frente a la derecha y la ultraderecha.