El cuerpo de la víctima, de 53 años, fue hallado por unos niños en la orilla del río Ager el 1 de septiembre, y el arresto, a cargo de la Policía Nacional, se produjo el día 30 de ese mes; el presunto homicida, que ‘saltó’ de país en país, se halla en prisión

Fue una auténtica conmoción para los habitantes de la Alta Austria, uno de los estados que conforman dicha república centroeuropea. El pasado 1 de septiembre unos niños que jugaban junto al río Ager, en el término municipal de Vöcklabruck, localizaban en la orilla el cadáver de una mujer de 53 años, posteriormente identificada como vecina de la cercana Laakirchen, y cuyo cuerpo presentaba claros signos de violencia por arma blanca. Las autoridades austriacas no tardaron en determinar que su muerte se había producido el 29 de agosto, a manos, presuntamente, de cierto hombre de nacionalidad rumana que se había dado a la fuga, y que permanecía en paradero desconocido… Hasta que, el 30 de septiembre, agentes de la Policía Nacional le echaron el guante en Gijón. Desde entonces el sujeto ha permanecido detenido en el Centro Penitenciario de Asturias, por orden de la
Audiencia Nacional, y a la espera de que se consume su extradición; no ha trascendido en qué estado se haya actualmente ese proceso.
Según fuentes del citado cuerpo policial español, la operación de arresto fue posible gracias a la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) -conocida coloquialmente como ‘euroorden’– emitida después de que se identificase al hombre como supuesto autor del homicidio. Por lo que respecta al crimen, en su momento los diarios austriacos afirmaron que la mujer –madre de dos hijos de 11 y 13 años– había salido al bosque el 29 de agosto, como parte de una excursión programada por el centro psiquiátrico en el que residía, cuando, en las inmediaciones del Ager, se topó con su agresor, al que conocía. No se sabe todavía el por qué del brutal ataque, pero sí que el ahora detenido arrojó el cuerpo sin vida al cauce del río; allí permaneció hasta que, en la mañana del 1 de septiembre, fue hallado por unos niños, parcialmente oculto entre rocas y ramas, y cubierto por la vegetación. En ese tiempo, y durante las semanas siguientes, el presunto homicida trató de dar esquinazo a las autoridades recorriendo varios países europeos, hasta su final arresto.