Diez días después de la apertura del consultorio de El Picu, los vecinos alertan de nuevas demoras y consultas canceladas

El cierre del puente de la N-632 sobre el río Sella está teniendo consecuencias que van más allá de las dificultades de movilidad en Ribadesella. Diez días después de la puesta en marcha del consultorio provisional de El Picu, habilitado por el Gobierno del Principado de Asturias para garantizar la asistencia sanitaria durante las obras, pacientes de la localidad denuncian que la situación está lejos de haberse solucionado. Cancelaciones de citas, consultas aplazadas y mayores dificultades para acceder a su médico de Atención Primaria son algunos de los problemas que, según relatan, se están produciendo desde la reorganización del servicio.
El Ejecutivo autonómico anunció el pasado 26 de octubre la apertura del dispositivo sanitario provisional, situado en el número 20 de la carretera de Ribadesella a Canero. Su funcionamiento, de lunes a viernes entre las 8.00 y las 15.00 horas, con «equipo de medicina y enfermería familiar y comunitaria» debía permitir mantener una asistencia «próxima, accesible y adaptada» a las circunstancias excepcionales provocadas por el cierre del puente.
Sin embargo, los pacientes advierten de que el consultorio únicamente presta atención urgente, sin ofrecer consultas ordinarias de Atención Primaria. Esto significa que actuaciones habituales como analíticas, curas o seguimientos médicos continúan dependiendo del centro de salud ubicado en el paseo de los Vencedores del Sella, al otro lado del río.
Una ambulancia disponible las 24 horas, pero sin personal sanitario
Otra de las cuestiones que genera preocupación entre los usuarios es el funcionamiento de la ambulancia de apoyo anunciada por el Principado. Aunque el vehículo permanece operativo las 24 horas del día, los siete días de la semana, únicamente dispone de conductor, sin médico ni personal de enfermería a bordo.
Por tanto, no se trataría de una ambulancia medicalizada, sino de un recurso destinado a facilitar los desplazamientos cuando resulte necesario.
A esta circunstancia se añade que el consultorio de El Picu permanece sin personal sanitario presencial entre las 15.00 y las 8.00 horas, así como durante los fines de semana. Según la información trasladada por los afectados, cuando se requiere asistencia durante esas franjas horarias, los profesionales deben desplazarse desde el centro de salud principal.
Los mismos profesionales para atender dos instalaciones
La principal problema parece venir de la organización de los recursos humanos. Según fuentes consultadas, la apertura del nuevo dispositivo no habría venido acompañada de la incorporación de los profesionales de refuerzo inicialmente previstos.
En su lugar, se estaría recurriendo a trabajadores de la plantilla habitual del centro de salud de Ribadesella, que ahora deben repartir su actividad entre dos instalaciones.
Esta situación está reduciendo la disponibilidad de facultativos para atender las consultas ordinarias en un centro que ya había sido objeto de críticas por la escasez de personal y las demoras para conseguir cita.
Las consecuencias empiezan a hacerse notar. Algunos pacientes aseguran que sus consultas se cancelan o aplazan porque el médico debe abandonar la actividad programada para atender una urgencia. En otros casos, las nuevas citas se retrasan varios días.
De esta manera, la atención urgente y las consultas habituales de Atención Primaria estarían compitiendo por unos mismos recursos profesionales que, según los afectados, parecen insuficientes para cubrir las necesidades de la población.
Preocupación por la asistencia sanitaria
A los problemas derivados del cierre del puente se suma la incertidumbre por las nuevas convocatorias de huelga médica previstas para los próximos meses, que podrían complicar todavía más la asistencia sanitaria.
Los pacientes temen que la coincidencia de las obras, la reorganización deficitaria de los servicios y las movilizaciones profesionales terminen agravando una situación que consideran preocupante.
Diez días después de la apertura de El Picu, la pregunta ya no es únicamente si el dispositivo puede responder a las urgencias durante las obras del puente, sino si el modelo elegido está siendo capaz de garantizar la asistencia sanitaria completa al conjunto de la población de Ribadesella.
Las denuncias trasladadas por los pacientes ponen el foco en la necesidad de reforzar los recursos humanos para evitar que las consecuencias del cierre del puente acaben trasladándose también a las consultas médicas.