Diferentes firmas del sector pudieron conocer las experiencias de 25 grupos de investigación en ingeniería biomédica y neurociencia; «los investigadores tienen que saber si lo que hacen está alineado con las necesidades y los retos que hay, y las empresas qué es lo que se está cociendo en los laboratorios», apuntan sus promotores

Un centenar de personas participó en la primera edición de Nexo Salud, iniciativa de Gijón Impulsa junto con BME (Biomedical Engineering Center) y el Instituto de Neurociencias del Principado de Asturias (INEUROPA), ambos vinculados a la Universidad de Oviedo, para poner en contacto ciencia y empresa. Un total de 25 grupos de investigación en ingeniería biomédica y neurociencia pudieron darse a conocer en la Sala de Pinturas de la Laboral y presentar sus experiencias reales de colaboración a representantes de firmas sanitarias, biotecnológicas, tecnológicas, industriales y de servicios interesadas en conocer nuevas aplicaciones del conocimiento científico e identificar oportunidades de innovación.
«Estos foros de contacto entre empresas y grupos de investigación son muy importantes y creo que nace con vocación de continuación, de continuidad en el tiempo», destacaba al finalizar el evento Víctor M. González, director del BME en representación de los dos institutos. «Es la primera edición y buscaremos mejorar, traer más grupos de investigación, abrirnos a otros sectores, traer más tejido empresarial», confirmaba Luis Díaz Gutiérrez, director gerente de Gijón Impulsa, que consideraba que «para una primera edición es muy potente llenar una sala de ciento y pico personas, escuchar tantos grupos de investigación con avances tan interesantes que a veces no conocíamos. Esto abre posibilidades de conexión, de colaboración y de mejora».
La idea es que Nexo Salud tenga carácter anual. «El propio nombre habla de eso, de conexión. Invita a hacer un foro de conexión, de contacto, donde podamos ir compartiendo, de la mano de Gijón Impulsa y del Ayuntamiento, las novedades que se vayan produciendo en este ámbito», continuó González, quien destacó que «los investigadores y las empresas son binomios inseparables. Los investigadores tienen que saber si lo que hacen está alineado con las necesidades y los retos que hay, y las empresas tienen que saber qué es lo que se está cociendo en los laboratorios; por eso hay que buscar la manera de ponerles el foco». Al respecto, especifica que «empresas o instituciones, porque, si hablamos de la sanidad, lo público también se puede beneficiar de lo que ocurre en los laboratorios».
Antes, en el cierre de las jornadas, el director del BME había destacado como conclusión a los presentes que «lo que me ha quedado claro desde el inicio es que las relaciones, los contactos, es lo fundamental». «A partir de ahora es necesario que consolidemos esas relaciones, que nos reunamos con esas personas, busquemos las posibilidades de trabajo en común y, finalmente, de proyectos cooperativos. La traslación de la información, la colaboración con empresas, el poder encontrar estos inmensos puentes de los que hablábamos, que no conocíamos, es una de las partes más interesantes de Nexo Salud», valoraba por su parte Ana Coto, directora de INEUROPA.
El evento finalizó con un espacio de networking con pósteres elaborados para la ocasión por los diferentes grupos presentados por ambos institutos, que antes habían expuesto sus propuestas: desde biomarcadores y terapias para enfermedades neurodegenerativas a robots que escuchan y comprenden su entorno humano, o modelos genéticos para estudiar alteraciones olfativas y dispositivos para diferenciar el tipo de ictus de forma rápida. Nexo Salud había arrancado, mientras, con el coloquio ‘Del laboratorio a la empresa: experiencias reales de innovación colaborativa’ en el que participaron Juan Luis Carús, director de Innovación de TSK; Enrique de la Cal, titular en el Grupo de Investigación en Metrología y Modelos (Biomedicina) del BME; y Antonio García Izquierdo, catedrático de Psicología del Trabajo y las Organizaciones de la Universidad de Oviedo y director de la Cátedra Asturias Prevención, moderado por Ramón Rubio, director de la Cátedra Medialab de la Universidad de Oviedo.


