El asaltante, que fue captado por las cámaras de videovigilancia del negocio, logró huir del escenario llevándose parte de la recaudación de la jornada, aunque sin llegar a causar daños a persona alguna; la Policía Nacional está investigando el suceso

Hay que tener mucho valor, mucho descaro, mucha inconsciencia o un poco de todo para decidirse a realizar un atraco en un lugar expuesto, en pleno horario de tarde y con un buen puñado de cámaras capaces de registrar los acontecimientos. Y, sin embargo, el protagonista del último suceso delictivo acontecido en Gijón parece encajar en dicho perfil. Alrededor de las ocho de la tarde de este sábado, al amparo de la oscuridad recién caída sobre la ciudad, un hombre asaltó a punta de pistola la estación de servicio Repsol ubicada en el número 44 de la avenida de Portugal, en pleno barrio de Laviada. El sujeto, que actuó con el rostro embozado, logró llevarse parte de la recaudación de la jornada, aunque no causó daños a ningún empleado del negocio. Además, fue captado por el sistema de videovigilancia, un elemento fundamental que la Policía Nacional está utilizando para tratar de dar con él.
A la espera de que el caso finalice con las pertinentes detenciones y, con suerte, con la devolución de lo sustraído, lo que sí ha logrado es reavivar el debate vecinal en torno a la supuestamente creciente inseguridad de Laviada. En el pasado reciente, este mismo diario se ha hecho eco de tales preocupaciones, y de la reclamación de mayor presencia policial y políticas eficaces lanzada por los habitantes. En ese sentido, sí conviene matizar que la respuesta ayer de las patrullas de la Policía Local, primeras en llegar a la gasolinera, y de la Nacional fue rápida, lo que contribuirá a estrechar el cerco sobre el autor del robo. Paralelamente, por el momento se desconoce si la pistola empuñada por ese individuo era capaz de disparar munición letal, si era un arma meramente detonadora o si, por el contrario, se trataba de una réplica inofensiva.