La acusación descarta que el sujeto se entregase voluntariamente, y afirma que los agentes de la Policía Local de Gijón lo reconocieron gracias a fotografías y a las manchas de sangre que lucía en la ropa, si bien no opuso resistencia

«Ahí está bien«. Esas tres palabras, proferidas como una suerte de oscura sentencia, fueron las que, entre risas, profirió F.D.A.R., el presunto autor de la muerte a puñaladas de F.J.R.T., de 55 años y dueño de una inmobiliaria ubicada en Ceares, cuando, poco después del suceso, ocurrido el 20 de septiembre de 2023, fue detenido por la Policía Local de Gijón, y se le confirmó que su víctima, efectivamente, había fallecido. Los propios agentes que aprehendieron al sujeto relataron ese punto en la tarde de ayer, en el transcurso de la segunda sesión del juicio contra el supuesto autor del crimen. Un hecho que, de revelarse ciertos los testimonios aportados por el mismo procesado, por su exmujer y por sus hijas, habría respondido a una venganza contra el fallecido, quien, siempre según el relato de los anteriores, habría estafado a dicha familia hasta el punto de propiciar una ejecución hipotecaria, y habría dado a entender a su presunto asesino que había mantenido relaciones sexuales con la que entonces era su esposa, punto negado por esta última.
Con esa revelación avanzaba ayer un proceso iniciado el lunes, y en el marco del cual la acusación también clarificaba ayer otro aspecto relevante: si F.D.A.R. se entregó voluntariamente o, por el contrario, fue interceptado por los agentes. A ese respecto, una patrulla de la Policía Local, que lo vio deambular por la calle con manchas de sangre en la ropa, le dio el alto, al haberlo reconocido mediante unas fotografías; por tanto, el ahora juzgado no se entregó, aunque tampoco opuso resistencia al arresto. Del mismo modo, tal como afirmó en la sala uno de los uniformados, el cuchillo utilizado en el crimen fue hallado antes de que el detenido confesase su ubicación; lo había lanzado por encima del muro de una residencia de personas mayores.
El juicio proseguirá este miércoles con las testificales de los peritos y las conclusiones del caso, adelantándose ambas cuestiones después de que las partes letradas hayan renunciado. Así, a partir de la jornada de hoy será el jurado el que emita su veredicto, y declare culpable, o no, al acusado. El resultado, en todo caso, podría verse condicionado por las atenuantes de reparación del daño causado, obcecación y confesión. Todas ellas han sido puestas sobre el tapete por la defensa de F.D.A.R., y está en manos del jurado decidir si, en caso de emitir un dictamen inculpatorio, las toma en consideración.