El portacontenedores ecológico hizo escala en Gijón dentro de su ruta entre Rotterdam y Vigo
El puerto de El Musel recibió este jueves la escala de un buque llamado a marcar tendencia en el transporte marítimo sostenible. El ECO PONENTE, procedente del puerto de Rotterdam y con destino final en Vigo, atracó en las instalaciones gijonesas como uno de los primeros portacontenedores de nueva generación propulsados por un motor dual capaz de utilizar metanol como combustible alternativo.
La llegada de este buque supone un nuevo ejemplo del papel que El Musel está jugando como puerto de referencia en las rutas del Atlántico europeo y, al mismo tiempo, como enclave abierto a la innovación tecnológica y a la transición energética en el sector marítimo. En un contexto de creciente presión normativa y social para reducir el impacto ambiental del transporte, la escala del ECO PONENTE no pasa desapercibida.
El metanol es una de las grandes apuestas de la industria naval para avanzar hacia una navegación más limpia. En el caso del ECO PONENTE, su sistema de propulsión permite funcionar tanto con combustible convencional como con metanol verde, un tipo de metanol producido a partir de materia orgánica, como residuos o desechos, en lugar de fuentes fósiles. Esta característica lo convierte en un buque especialmente relevante desde el punto de vista medioambiental.
Según los datos técnicos asociados a este tipo de propulsión, el uso de metanol verde puede reducir hasta en un 65% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los combustibles tradicionales empleados en el transporte marítimo. Una cifra significativa si se tiene en cuenta que el sector naval es responsable de un porcentaje nada desdeñable de las emisiones globales vinculadas al comercio internacional.
Desde el punto de vista técnico, el ECO PONENTE presenta unas dimensiones que lo sitúan dentro del segmento de portacontenedores de tamaño medio, habituales en las rutas europeas de corta y media distancia. El buque cuenta con 148 metros de eslora, 27 metros de manga y un calado de 6 metros, características que le permiten operar con solvencia en puertos como El Musel, adaptados a este tipo de tráficos.
La escala en Gijón se enmarca dentro de su ruta entre el norte de Europa y la fachada atlántica de la Península Ibérica, un corredor logístico clave para el movimiento de mercancías. La presencia de buques de estas características refuerza el posicionamiento del puerto gijonés en las cadenas de suministro internacionales y subraya su capacidad para acoger tráficos modernos y tecnológicamente avanzados.
Además del componente logístico, la visita del ECO PONENTE tiene un evidente valor simbólico. Representa el rumbo que está tomando el transporte marítimo en un momento de transformación profunda, en el que conceptos como sostenibilidad, eficiencia energética y reducción de emisiones han pasado de ser objetivos a largo plazo a convertirse en exigencias inmediatas.