El Ejército del Aire y del Espacio utiliza su perfil en X para explicar las razones del agresivo viraje del caza durante el Festival Aéreo de Gijón, y aplaude la conducta del piloto, que actuó «con ejemplar rapidez y profesionalidad»
El video, grabado durante Festival Aéreo Internacional celebrado en Gijón el pasado domingo, ha dado la vuelta a España. No sería pretencioso decir que, incluso, al mundo. En pleno apogeo, con decenas de miles de personas abarrotando San Lorenzo, un caza EF-18 ‘Hornet’ adscrito al Ejército del Aire y del Espacio, la auténtica estrella del evento junto con el Eurofighter ‘Typhoon’, vira a babor en el extremo oeste de la playa para realizar una nueva pasada en dirección este… Y, de pronto, tras un amago de vuelo invertido, realiza un violento quiebro, parece perder propulsión y, a ojos de los profanos, aparenta estar a punto de estrellarse contra la arena. Es sólo un segundo; lo suficiente para que la aeronave se recupere y retome el rumbo sin mayores incidentes… Pero suficiente también para desatar el pánico entre el público, y para convertir el hecho en uno de los más comentados de las últimas 48 horas. De fondo, una pregunta común… ¿A qué se debió semejante giro? ¿A un fallo de aviónica o del motor, quizá? ¿A un esfuerzo del piloto por esquivar un obstáculo, tal vez? O, por el contrario… ¿Todo formó parte de la exhibición, siendo una maniobra arriesgada, sí, pero calculada y prevista?
Bien, el Ejército del Aire ha salido al paso de las muchas teorías -algunas de ellas, francamente rocambolescas- que han proliferado desde entonces. Valiéndose de su perfil oficial en la red social X, se ha confirmado que, efectivamente, el brusco viraje se ejecutó al detectarse «una bandada de aves» en la trayectoria del ‘Hornet’. A la vista de un público desconocedor de los rudimentos de la aviación, la acción pareció aterradoras, pero es relativamente común; de hecho, «forma parte del protocolo habitual para preservar tanto la integridad del piloto, como la seguridad del público«. Un piloto, todo sea dicho, al que las Fuerzas Armadas han cubierto de elogios por su desempeño en ese instante, destacando que «actuó con ejemplar rapidez y profesionalidad, evitando un posible impacto sin comprometer la exhibición«. En fin, para el Ejército del Aire lo sucedido anteayer sobre San Lorenzo no dejó de ser la constatación pública de que «nuestros aviadores están formados para reaccionar en milésimas de segundo ante cualquier imprevisto«, y reafirma su compromiso conque «la seguridad es, y seguirá siendo, nuestra máxima prioridad en cada demostración aérea«.