Las corrientes marinas traen a nuestro litoral a crías desorientadas de estos animales por las borrascas en la zona de Irlanda y Gran Bretaña; CEPESMA recogió a la localizada en Cadavedo y recomienda no acercarse a ellas y dar aviso de su presencia a los servicios de emergencias

Este año se están dando las condiciones para la presencia de focas grises desorientadas en nuestra costa. En los últimos días se ha encontrado una en Cadavéu/Cadavedo, que ha sido recogida por la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (CEPESMA), pero ha habido otros dos avistamientos en el occidente, uno en el centro y otro en el oriente, ejemplares que no han sido localizados y atendidos por las dificultades por el estado de la mar.
«Son crías de 2 o 3 meses que a los 15 días pierden la relación materno-filial», explica su responsable, Luis Laria. Los temporales que están afectando a Irlanda y Gran Bretaña las desplazan lejos de la costa, donde realmente se desenvuelven bien, y las corrientes hacen que lleguen a las costas asturianas, un fenómeno que no se da todos los años, ya que pueden pasar temporadas largas sin su presencia. «Si es un ejemplar adulto, no hay que hacer nada, pero si son pequeñas, hay que recogerlas», asegura. «Pueden perder hasta un 50 % del peso en el periplo. Ellas en alta mar tienen más dificultad para conseguir alimento y a veces llegan con hipotermia. Hay que atenderlas», expresa.
Asegura que es importante no acercarse a ellas, así como evitar perros o manejos sin protección, porque pueden reaccionar y su mordedura causar importantes daños. «Lo primero es llamar al 112», afirma Laria. Sólo personas experimentadas han de interactuar con ellas, siendo vital relajarlas, ya que están muy debilitadas y el contacto con humanos puede causarles infartación por estrés. CEPESMA también facilita el teléfono 660.660.400 para el caso de tener información sobre la presencia de estos animales en playas asturianas.