La rehabilitación de la iglesia con cúpula elíptica celebra el compromiso con el patrimonio artístico y con un espacio espectacular, del que se desconocen los planes culturales del futuro

“Será uno de los complejos culturales más visitados”, aseguró el presidente del Gobierno del Principado, Adrián Barbón, desde el púlpito político colocado en la escalinata del antiguo altar. Detrás de él una inmensa pantalla que lanzaba la imagen de la iglesia desacralizada y sobre ella, una cruz gigante que coronaba al socialista devoto del Papa Francisco. Alzó los brazos al cielo y miró arriba, a la impresionante cúpula elíptica, ya restaurada gracias a una inversión superior a los 800.000 euros. El presidente recordó los dos millones de euros que ha movilizado su gobierno, para rehabilitar el inmenso emblema del franquismo, diseñado por Luis Moya unos años antes de hacer el homenaje a los soldados golpista del cuartel Simancas, amenazado por la Ley de Memoria Histórica.
El acto de la conversión de templo sin misas pero con cruces, ha servido para descubrir las virtudes como templo de la cultura. La acústica no se encuentra entre ellas. El medio millar de personas que se acercaron a celebrar el espacio revivido no pudieron seguir las palabras de la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, que habló de la ilusión de incorporar el monumento a la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco y de abrir las puertas de esta iglesia a la vida.

Al presidente sí se le escuchó cuando confesó que entre su familia hay antiguos alumnos del lugar, que lo recuerdan con nostalgia y él los escucha emocionado. Justificó la inversión millonaria en este espacio porque, es la cúpula elíptica “más grande del mundo”. “Suena grandón”, reconoció con su campechanía habitual. Sobre esto del tamaño hay algunas dudas porque la de La Laboral está peleada con la del Santuario de Vicoforte (Piamonte, Italia). La asturiana es mayor en planta (dimensiones de la elipse en el suelo), pero en la volumetría es ligeramente mayor la italiana (porque es más alta).
De cualquier manera, la cúpula elíptica fue diseñada para dar y escuchar sermones. Ahora habrá que ver si también es útil para un concierto, aunque por el momento nada se conoce sobre la programación y el contenido con el que la Consejería quiere ocupar este impresionante espacio, que recibe al visitante con la gran cruz de la Victoria, réplica restaurada por el PSOE y con la que el franquismo se atribuyó, en 1942, las facultades de reconquista de Pelayo.
Fue un acto que celebró el patrimonio artístico y el empeño de un Gobierno por cuidarlo y conservarlo, así como las prioridades del mismo por crear un “foco de creación” y un “sitio todavía más vivo”, como señaló el presidente con la cruz enmarcando su figura. Adrían Barbón reconoció que el esfuerzo y el propósito de todas estas obras e inversiones es que “la laboral no siga siendo un nostálgico pasado, sino un proyecto de futuro”. Y avisó del siguiente paso “colosal” de La Laboral: la UNESCO.