El presidente autonómico se disculpa con los gijoneses por aquellos proyectos que no han llegado a fraguar, o que continúan en suspenso, aunque defiende la labor de su Gobierno ante el problema de los accesos a El Musel, afirmando que «nosotros nos mojamos; otros, callan»

Nadie, por muy afinadas que tenga sus dotes para videncia, puede decir con precisión cuándo se completará, de una vez por todas, la anunciada ampliación del Hospital de Cabueñes. Con las obras paralizadas desde que, a finales de enero, el Principado decidiese rescindir unilateralmente el contrato suscrito con la unión temporal de empresas (UTE) formada por el grupo FCC y la compañía Los Álamos, alegando un serio problema de sobrecostes, el Gobierno autonómico confía en que, una vez se complete la nueva licitación, los trabajos puedan ser retomados a lo largo de 2026. Sin embargo, abundan aquellos que miran con escepticismo esa posibilidad, y se preguntan si dicho proyecto no acabará engrosando la larga lista de aquellos iniciados e inconclusos que jalonan la historia de Gijón. El tiempo lo dirá, desde luego, pero, por ahora, el presidente autonómico, Adrián Barbón, ha confirmado esta mañana la próxima consumación de otras dos iniciativas ligadas a la ampliación del centro hospitalario: la ampliación de su aparcamiento y, no menos importante, el traslado de la Escuela de Enfermería a las dependencias de la cercana Laboral Ciudad de la Cultura.
Presente en un acto organizado por el diario El Comercio, el líder de los asturianos ha adelantado que, por lo que respecta al estacionamiento de Cabueñes, se ha quedado ya «pequeño y obsoleto», por lo que su aumento se antoja necesario. Para eso, se acometerá una «importante» obra de transformación, en cuya planificación ya se trabaja y que se pondrá en marcha «lo más pronto posible». Más inmediato en el tiempo será el cambio de ubicación de la Escuela de Enfermería, hasta la fecha fijada en el mismo hospital, y que pasará a ocupar algunas de las múltiples estancias libres en La Laboral. Con ello, ha detallado hoy Barbón, la pretensión es ofrecer a los alumnos «una educación de calidad ,y liberar que haya otro tipo de espacios» que se beneficien de sus posibilidades docentes. Y un matiz importante: ambos proyectos, ha asegurado el dirigente, beneficiarán al centro sanitario una vez se complete, de una vez por todas, su ampliación. A ese respecto, Barbón ha reiterado que él y su equipo «lo hemos intentado todo, hemos negociado hasta la extenuación con la empresa», pero los sobrecostes estimados, que rebasaban los 44 millones de euros, «eran, sencillamente, inasumibles».
Del ‘Plan de Vías’ al desdoble Lloreda-Veriña
Esa disculpa, dirigida al conjunto de la sociedad gijonesa, no ha sido la única que el presidente asturiano ha entonado esta mañana. Porque Barbón, visiblemente afectado, ha pedido perdón por todos aquellos proyectos que o no han resultado como se esperaba, o se han quedado directamente enquistados. A esa categoría pertenecen dramas recientes de sobra conocidos, como el del vial de Jove, sobre el cual el aludido ha recordado que la propuesta formulada desde el Ministerio de Transportes para construirlo en superficie, o parcialmente en trinchera, era «absolutamente inaceptable». Y no sólo eso; en la misma línea, y rescatando el proyecto para tender una alternativa al vial por Aboño, ha aprovechado para lanzar una andanada contra sus críticos, asegurando que «nosotros nos mojamos; otros, callan».
Vinculado con el vial, Barbón se ha disculpado también por los retrasos en el desdoble del tramo Lloreda-Veriña, aunque sin desviar la responsabilidad del Gobierno de la nación, del que emanan los problemas en la tramitación ambiental que, espera, «resuelvan para cumplir con los plazos comprometidos». También al necrótico asunto del protocolo de acceso al puerto de El Musel se ha referido el líder regional, llamando a que se firme antes de que concluya 2025, y a que la propiedad de la polémica avenida Príncipe de Asturias pase a manos del Principado «cuanto antes». Y, por último, ha dedicado unas palabras al igualmente dilatado ‘Plan de Vías‘, si bien dejando la puerta abierta a la esperanza de que la próxima demolición del viaducto de Carlos Marx pueda ser una de sus primeras actuaciones.