El líder autonómico publica una foto suya tomada aquel año en que «entré a formar parte de la familia socialista asturiana», dedicando, además, un sentido homenaje a Pablo García Fernández, presidente vitalicio de la FSA, su mentor y «luchador antifranquista y por la democracia»
En determinados círculos del PSOE, y no precisamente reducidos, nace un cierto temor cada vez que Felipe González se dispone a hablar. Algo lógico si se piensa en la animadversión que el que fuese primer presidente socialista del Gobierno central -de 1982 a 1996- siente por el actual, su compañero de partido Pedro Sánchez. Sus últimas declaraciones, hechas hace apenas veinticuatro horas, dan fe de ello, llegando ha amenazar con votar en blanco si Sánchez repite como candidato en los comicios de 2027, y planteando como mejor opción pactar con Vox que con Bildu. Desde luego, las voces críticas con la postura de González se llevan multiplicado desde entonces –Patxi López, portavoz del PSOE en el Congreso, ironizaba ayer «que Dios ataque al puto amo me parece que no hay por dónde cogerlo», tirando de hemeroteca y de cierta frase proferida en tiempos del mandato del sevillano-. Y entre ellas, aunque sutil y con un punto nostálgico, figura la de Adrián Barbón. El presidente del Principado ha aprovechado sus redes sociales para afear la conducta de González… Rescatando del pasado a su ‘yo’ de 17 años, aquel joven lavianés que ya se asomaba a «la familia socialista asturiana».
Acompañándolo de una foto suya tomada entonces, hace ya tres décadas, el texto comienza con un sentido homenaje a Pablo García Fernández. El veterano cuadro socialista, hoy de 92 años, presidente vitalicio de la Federación Socialista Asturiana (FSA) y mentor de Barbón, fue, ante todo, «luchador antifranquista y por la democracia». También la persona que enseñó al actual dirigente autonómico un mantra capital: que ser socialista «es una forma de entender la vida; es expresión de convicciones y valores que tienen que acompañar nuestras acciones». De ahí que, como entonces predicaba García y hoy hace Barbón, se deba «ser respetuoso en el debate político -y eso incluye a los adversarios-, y los debates que deben existir en el PSOE -que es sano que existan- han de hacerse siempre en los órganos del partido, no en los medios de comunicación». Una referencia ambigua, aunque fácil de detectar, a las declaraciones hechas por González, que han roto -una vez más, pues no es la primera vez que sucede tratándose del expresidente- esa filosofía que, a juicio del actual líder asturiano, debería imperar en el seno del partido.