La técnica, orientada a pacientes con fibrilación auricular, se llevó a cabo por primera vez el pasado miércoles, mediante dos intervenciones practicadas en el hospital gijonés

Nuevo salto adelante en el sector de la salud pública en Asturias. Y, en esta ocasión, nuevamente con Gijón como protagonista. Tal como trascendía ayer lunes, el Hospital Universitario de Cabueñes ha incorporado este mes a su cartera de servicios quirúrgicos el procedimiento de ablación por electroporación, orientado a pacientes con fibrilación auricular, una de las arritmias más prevalentes y, de hecho, la más frecuente en los servicios de urgencias. No en vano, según fuentes de la Consejería de Salud, esta patología, que disminuye la capacidad de la aurícula para contraerse, aumenta el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
El pasado miércoles se practicaron en el centro gijonés las primeras dos intervenciones con esta técnica, conocida como ablación por campo pulsado, y que utiliza impulsos eléctricos de alta intensidad y corta duración para actuar de forma selectiva sobre el tejido cardíaco responsable de la arritmia, con una afectación mínima a las estructuras adyacentes. El Servicio de Cardiología llevó a cabo con éxito las dos cirugías, en las que participó también el Servicio de Anestesiología, con la colaboración del doctor José Rubín, del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).
Esta técnica refuerza la capacidad para tratar las arritmias cardíacas, en línea con el compromiso del Servicio de Salud del Principado (SESPA) con la mejora de la atención sanitaria y la incorporación de procedimientos alternativos basados en la evidencia científica. Este procedimiento de ablación se suma a otros dos que ya se practicaban en el centro hospitalario gijonés: la radiofrecuencia y la crioablación. De esta forma, aumentan las opciones de tratamiento para la fibrilación articular y las posibilidades de adaptación a las necesidades específicas de cada paciente.