El sujeto, de 39 años, fue detenido por la Policía Local en un piso de la carretera del Obispo en el que reside como inquilino; no opuso resistencia, pero en un primer momento se negó a comparecer ante los agentes, lanzándoles el DNI desde la distancia

El dinero, el cuchillo, la actitud sospechosa… Todo estaba ahí, a la vista, como un mosaico de evidencias que ni siquiera el menos experimentado de los investigadores podría pasar por alto. Eso fue lo que, hoy jueves, se encontraron los agentes de la Policía Local de Gijón que detuvieron al presunto autor de varios atracos a mano armada perpetrados contra distintos establecimientos comerciales de Contrueces; el último de ellos, ocurrido esta mañana. Y tampoco es que el sujeto, de 39 años, se alejase demasiado del escenario de sus delitos… El arresto se produjo en una vivienda de ese mismo barrio, una de cuyas habitaciones tenía alquilada el individuo. Tras una primera revisión médica en el Centro de Salud de Río de Oro, fue puesto a disposición de la Policía Nacional, que mantiene abierta la investigación para aclarar el alcance de las fechorías del hombre.
Según fuentes del Ayuntamiento, fue a las 9.20 horas de hoy cuando una patrulla del cuerpo policial municipal, mientras transitaba por la carretera del Obispo, visualizó a cierto sujeto cuya descripción encajaba con la aportada por las víctimas de uno de los asaltos, perpetrado el martes en un negocio de esa arteria. Siguiéndolo discretamente, los uniformados le vieron penetrar en uno de los portales y acceder a uno de los hogares del segundo piso. Justo cuando se disponían a seguirle, les llegó por radio la notificación de que se había producido otro robo poco antes, con un modus operandi similar. No hizo falta más para que los agentes subiesen a la vivienda en cuestión… Ante cuya puerta aún tuvieron que esperar casi veinte minutos, hasta que el propietario, de 68 años, atendió a sus llamadas. El que este último estuviese visiblemente nervioso, dubitativo y poco colaborador multiplicó las ya de por sí elevadas sospechas de los policías; incluso fue necesario que una vecina, intrigada por lo que sucedía, interviniese animando al hombre a colaborar. Por fin, el dueño del piso cedió y confesó lo temido por todos: había otra persona dentro de la vivienda.
De todos modos, ni por esas el presunto delincuente se avino a cooperar con los agentes. Desde el interior, se limitó a lanzarles su DNI, insistiendo una y otra vez en que era inocente. Por su parte, los uniformados le pidieron que se acercase para comprobar que se ajustaba a los datos e imagen recogidos en el documento… Y, finalmente, así lo hizo, siendo arrestado al instante. Con el inquilino ya a buen recaudo, el casero autorizó la entrada en la vivienda; allí, en la habitación arrendada por el supuesto atracador, se encontraban el arma blanca utilizada y, junto a ella, bolsas de plástico llenas de dinero, presumiblemente fruto de sus ‘hazañas’. En ese sentido, conviene recordar que, si bien la Policía Local ha hecho mención a dos atracos, uno cometido anteayer y otro, esta mañana, la Nacional confirmó hoy la consumación de uno, que habría sucedido en una tienda de alimentación de la carretera del Obispo ayer miércoles. La investigación determinará cuántos asaltos protagonizó el hombre… Y si, realmente, fue él.