El Ejecutivo asturiano transformará dos direcciones generales en viceconsejerías y creará una Dirección General de Finanzas y Política Tributaria, sin impacto presupuestario, según el consejero

El Gobierno del Principado introducirá cambios en su estructura organizativa con la elevación de rango de dos direcciones generales a viceconsejerías y la creación de un nuevo órgano en el área de Hacienda. La propuesta será llevada para su aprobación al próximo Consejo de Gobierno. El consejero de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos, Guillermo Peláez, anunció en Gijón que, en la Consejería de Presidencia, la actual Dirección General de Vicepresidencia pasará a denominarse Viceconsejería de Coordinación del Gobierno. Al frente continuará Luisa Fernández del Valle Caldevilla, quien ya desempeñaba esa responsabilidad, pero ahora con mayor rango jerárquico.
En paralelo, en la Consejería de Hacienda, la Dirección General de Presupuestos y Finanzas se transformará en la Viceconsejería de Presupuestos y Financiación Autonómica. La actual directora general, María del Mar García Salgado, asumirá el nuevo cargo de viceconsejera. Además, el Ejecutivo creará una Dirección General de Finanzas y Política Tributaria, que estará dirigida por Sergio Cantero, hasta ahora empleado del ente de servicios tributarios. De forma simultánea, se eliminarán dos subdirecciones generales -las de Presupuestos y de Finanzas- que figuraban en el organigrama desde el inicio de la legislatura y que, según explicó el consejero, no llegaron a cubrirse tras salir a concurso.
Peláez justificó la reorganización por la necesidad de adaptar la estructura a las demandas actuales en materia de ejecución y programación presupuestaria, así como en el ámbito financiero. También defendió que el refuerzo en Presidencia busca mejorar la coordinación de la acción del Gobierno mediante un mayor peso jerárquico. En relación con Hacienda, el consejero recordó la relevancia de la financiación autonómica, que representa en torno al 70% de los recursos del Ejecutivo, y destacó la especialización de García Salgado en esta materia en un contexto en el que se abre la posibilidad de negociar un nuevo modelo.
El titular de Hacienda insistió en que los cambios no supondrán un incremento del gasto en altos cargos. Según afirmó, la supresión de las dos subdirecciones generales permitirá compensar la transformación de las direcciones en viceconsejerías y la creación del nuevo órgano, por lo que el impacto presupuestario será “absolutamente nulo” y “no tiene ningún tipo de impacto presupuestario”.