El Consejo Arciprestal de Gijón, una vez cerradas todas las vías políticas, demandará al Ayuntamiento y estudia dónde reubicar sus depósitos rojos de recogida de prendas

Nada hay decidido, pero Cáritas Gijón está dispuesta a llevar sus contenedores de recogida de ropa a las iglesias. A los templos y, también, a empresas privadas que quieran colaborar, dentro de sus instalaciones, con esta histórica labor social. “Estamos seguros de que no nos van a faltar”, afirman. La decisión pende ahora de un plumazo después de que la entidad se vaya a ver obligada en breve a retirar los más de setenta contenedores de su propiedad que tiene en las calles de ciudad por mor de la gestión, a través de un concurso público, cuyo planteamiento y bases Cáritas pone en solfa, convocado por la Empresa Municipal de Limpiezas (Emulsa) que preside el concejal del Partido Popular Rodrigo Pintueles. Del mismo salió ganadora, y nueva concesionaria de este servicio, la sociedad mercantil gallega Insertega Social, sin implantación alguna en Gijón. De nada han servido los contactos de los máximos responsables de Cáritas con la alcaldesa de la ciudad. Carmen Moriyón aseguró que sería necesario buscar una salida, pero todas las puertas se han cerrado de manera definitiva. El propio Pintueles, como máximo responsable de la empresa convocante, aseguró a responsables de Cáritas que nada podía hacer al respecto e, incluso, según parece y ha sabido MiGijón, fue él mismo quien les animó a demandar al Ayuntamiento de Gijón. No hay, pues, solución técnica ni política. Cáritas pronto dirá ‘Adiós Gijón’ (así rezará en todos sus contenedores con adhesivos de gran tamaño) y la recogida de ropa pasará a manos de la empresa gallega, al menos hasta que los tribunales digan la última palabra.
El desalojo empezó a gestarse hace casi un año. Por entonces, la empresa que preside Rodrigo Pintueles y cuya gerencia corre a cargo de su hombre de confianza José Ramón García Cañal, sacó a concurso la citada recogida de ropa. Se presentaron tres opciones: la gallega Insertega Social, la catalana Fundación Pueblo para el Pueblo y Cáritas. El jurado técnico hizo público el fallo el pasado día 1 de agosto y en el mismo dejaba fuera a Cáritas porque, según su criterio, su oferta no alcanzaba los baremos mínimos exigibles en las citadas bases. De hecho, la valoración de la oferta de Cáritas obtuvo la máxima puntuación, pero el servicio no era a coste cero como la de las otras dos empresas mercantiles concurrentes. En ello, en ese único aspecto, basó Emulsa la decisión de excluir a Cáritas ateniéndose, se asegura, a la literalidad de las bases.
Esa literalidad y la valoración general de los técnicos fue objeto de un recurso de Cáritas ante el Ayuntamiento de Gijón, al que no obtuvo respuesta alguna. Se presentó a mediados del pasado mes de agosto y la administración local aplicó el denegatorio silencio administrativo. En el citado recurso se exponía un extenso argumento de decenas de folios en los que se rebatían, punto por punto, a su entender y de forma contundente, los extremos defendidos por los técnicos para dejarlos fuera del concurso. El ayuntamiento tenía tres meses para dar contestación. Como queda dicho, nunca llegó. A pesar de ello, la entidad entiende que no se ha hecho una redacción ni interpretación correcta de los pliegos. En todo ello basará el seguro y anunciado contencioso-administrativo, para el que tiene seis meses de plazo, aunque lo hará efectivo nada más concluir las fiestas navideñas a tenor de lo debatido en el último Consejo Arciprestal del que forman parte los diferentes grupos de Cáritas en Gijón, además de un representante del Vicario.
El malestar de Cáritas con el ayuntamiento y los responsables de la empresa Emulsa es patente, y así se puso de manifiesto en el citado Consejo Arciprestal, en el que se decidió que había que “hacer algo” y no dar la sensación a la ciudadanía gijonesa de que quitarían sus contendores sin más y sin dar la batalla tanto legal como social. La primera de ellas en breve será puesta en manos de la Diócesis de Cáritas de Asturias a través del texto del recurso contencioso administrativo contra el ayuntamiento. La segunda, la presencia efectiva de los contenedores de recogida en las calles, aún está por definir, pero se barajan diferentes posibilidades, entre ellas, como queda apuntado, colocarlos en zonas privadas de empresas, como es obvio con permiso de las mismas, o en los soportales de las iglesias, también de titularidad privada. No estarían, por orden municipal, en las calles, pero sí al servicio de los ciudadanos que sigan deseando donar su ropa para la causa específica de Cáritas en Gijón. “Está claro que tenemos setenta y cinco contenedores de debemos de darles uso”, aseguraron responsables de Cáritas, a la vez que lamentaban que, una vez que se ejecute la orden municipal, la ropa que se pueda seguir donando en los contenedores “de la vía pública” ya no tendrá ese destino local, algo que consideran “grave” porque la gran mayoría de esa donación en Asturias se realiza precisamente en Gijón. Todo este asunto coincide, por otra parte, con la cercana apertura de una nueva tienda, la tercera, de la entidad social, ésta en La Calzada. Deberán surtirse de ropa donada, pero llegada de fuera de Asturias.
En cualquiera de los casos y aunque el concurso ya está resuelto y adjudicado sin posible retorno administrativo, Cáritas aún no ha recibido notificación alguna de la fecha concreta en la que tiene que retirar sus contenedores de las calles. En cuanto a la nueva empresa adjudicataria Insertega Social, con sede en Culleredo (La Coruña) no hay constancia de que disponga de ninguna tienda de ropa en Gijón ni, a día de hoy, tiene los contenedores de ropa que den el relevo a los actuales rojos de Cáritas, aunque el pliego de concesión concede un plazo para cumplir una serie de requisitos imprescindibles para hacer efectivo el nuevo contrato, entre ellos detalles de mínima infraestructura en Gijón y Asturias. En todo caso, se presume que el proceso legal, una vez que se inicie, será largo, y nadie descarta posibles medidas cautelares durante el mismo incluso por vía judicial.
Este controvertido tema, originado en una empresa municipal cuya gestión está en manos del PP de Gijón, ha generado un serio malestar en las filas de Foro que, de nuevo, se ve inmerso en un asunto socialmente sensible llegado de las filas de su socio de gobierno. En esta ocasión parece que Carmen Moriyón no ha podido ‘apagar el fuego’ como hiciera con el polémico traslado de los inquilinos del Albergue Covadonga al viejo Hogar de San José, también decidido por los populares, a quienes la alcaldesa les enmendó la plana en toda regla. Ahora se trata de una adjudicación administrativa y ahí la política tiene las patas muy cortas. Los tribunales tendrán la última palabra.
Está noticia está llena de imprecisiones por no decir mentiras,para empezar precisamos que hay una empresa gallega y otra catalana,pero no decimos que koopera ,que es quien realmente hace la recogida para Cáritas es vasca,para que quede claro que es la única de » aquí «.Para seguir koopera ya tiene contenedores en iglesias y privados, tanto en Gijón como en el resto de Asturias,es una labor comercial normal en este tipo de empresas,nada relevante salvo para darle más publicidad a ellos que a los que llevan más años ,no nos olvidemos que antes de llegar koopera ya había recogida en Gijón y se cambió el convenio de un plumazo por intereses,ya que el servicio era mejor . Seguimos diciendo que el ayuntamiento,la alcaldesa ha intentado mediar…a ver ,que esto es un concurso público ,si la alcaldesa hace algo es completamente ilegal, también se dice que la empresa gallega no tiene los contenedores,por favor ,mañana puede ir usted a donde quiera y comprar 100 contenedores,ponerles vinilos y listo,es verdad que no tiene tiendas, pero sabe usted a donde va la mayoría de esa ropa?? O se han esforzado tan poco en mirar que se hace con la ropa de los contenedores que piensan que todo lo vende en Gijón? Basta con ir a la nave que tienen en Siero y ver donde van los contenedores de barco llenos de ropa. Lo dicho imprecisiones,mentiras y todo para que parezca que Cáritas es la buena y las demás las malas,y de paso que hay mala sintonía entre foro y PP ,así quedamos bien con todos,con la iglesia y con quién subvenciona el periódico .