Los sindicatos mayoritarios temen posibles irregularidades por parte de la empresa Blue Solving, exigen la apertura de una «investigación exhaustiva» que esclarezca las causas del accidente, y piden al Principado que se presente como acusación particular en el proceso penal

Asturias y León aún permanecen de luto tras el accidente en la mina de Cerredo, en Degaña, que este lunes se cobró la vida de cinco trabajadores de la empresa Blue Solving, y dejó heridos a otros cuatros. Sin embargo, el ámbito sindical no ha querido aguardar más antes de echarse a la calle y reclamar un rápido, eficaz y ejemplarizante esclarecimiento de los hechos. Así, en respuesta a la convocatoria conjunta formulada por Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), cientos de personas, tanto afiliadas como simpatizantes, se han concentrado en el cruce de la avenida de Galicia con las calles Cervantes y Santa Teresa de Jesús, en Oviedo, para exigir el inmediato refuerzo de las medidas de seguridad en el sector minero y, de confirmarse cualquier negligencia por parte de la compañía en cuestión, la asunción de responsabilidades.
«No es de recibo que aún sigan ocurriendo accidentes en los que cinco trabajadores pierden la vida», ha sentenciado Marino Fernández, secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT Asturias, instantes antes del minuto de silencio que se ha guardado en memoria de los fallecidos. Acto seguido, tomaba la palabra el responsable de Acción Sindical, Negociación Colectiva, Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO, Gerardo Luis Argüelles; y lo hacía para pedir directamente al Gobierno del Principado que exhiba el suficiente grado de «firmeza» que la situación requiere. «Exigimos e instamos a la administración regional a que se presente como acusación particular en el proceso penal», ha planteado, anunciando que desde la entidad sindical a la que pertenece ya se ha solicitado «una reunión extraordinaria a la Comisión Regional de Seguridad Minera» con la que acceder a los informes oficiales del suceso.
Dichos documentos aún podrían modificarse, en función del resultado de las investigaciones que todavía están en curso, pero tanto UGT como CCOO ya se han parapetado en un escenario nada descartable aún: el de que Blue Solving, como temen, incurriese en alguna suerte de negligencia que favoreciese el trágico hecho. A ese respecto, ambos sindicatos han puesto el foco en la posible falta de medidas preventivas y en la responsabilidad de la compañía minera, recordando que «el empresario está obligado por ley a cuidar de la salud y la vida de sus empleados cuando se encuentren en los centros de trabajo», y ha lamentando que las corporaciones «ven la salud laboral y los temas preventivos como un coste, y no como una inversión». Así se expresaba Fernández, instantes antes de dar la palabra a un Argüelles que ha alertado de que el sector minero, en su opinión, ha pasado de estar «muy regulado» a convertirse en «chamizos». Y ha finalizando recalcando un punto: que «los accidentes laborales no ocurren por causas naturales. Algo tuvo que suceder para que se produjera esa explosión».