La presencia de hasta seis furgonetas de la entidad pública estacionadas en una calle en la que ya de por sí no abundan las plazas molesta a los lugareños, para quienes es una conducta «impropia», y reclaman la habilitación de un espacio exclusivo
No es un secreto para nadie que, con el vertiginoso desarrollo del comercio online en la última década, y la consiguiente necesidad de mover mercancías hacia y desde miles de hogares, los servicios de reparto de paquetería, públicos o privados, se han convertido en una constante en las calles de las ciudades españolas. Gijón, por supuesto, no escapa a esa tendencia… Que, sin embargo, está suscitando algún que otro malestar en el Polígono de Pumarín. La presencia, en ciertos momentos del día, de varias furgonetas decoradas con la librea de Correos estacionadas en la calle Puerto de Vegarada, que no destaca precisamente por la abundancia de plazas, ha llevado a los lugareños a alzar la voz y a reclamar la habilitación de un espacio exclusivo para que dichos vehículos se detengan sin perjudicar a los ciudadanos de a pie.
«No sé si la Policía Local está para evitar esto, pero que haya hasta seis furgonetas en menos de 75 metros nos parece una ocupación de espacio que consideramos impropia de una entidad pública«, reflexiona Manuel Cañete, presidente de la Asociación Vecinal ‘Evaristo San Miguel’. Su atención, por supuesto, no está puesta en el Ayuntamiento, ni tampoco en el Principado, sino en la propia Correos; y es que, prosigue Cañete, «una empresa de este calibre debería tener un lugar propio donde dejar los vehículos, sea cual sea la modalidad de reparto que exista«. De ahí que reclame al ente nacional y, por extensión, al Gobierno español, que tome medidas «con urgencia» para paliar la cuestión, y evitar que se prolongue en el tiempo un mal que, en la práctica, padece el humilde gijonés de a pie.




